Francia responsabiliza a Irán de la represión más violenta de su era moderna

Francia acusa a Irán de una represión sin precedentes contra las protestas, mientras ONG denuncian miles de muertos y detenidos en el país.

2 minutos

El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, en París (archivo) Europa Press/Contacto/Michtof

El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, en París (archivo) Europa Press/Contacto/Michtof

Comenta

Publicado

2 minutos

El Gobierno francés ha responsabilizado este miércoles a las autoridades iraníes de haber desencadenado la oleada de represión “más violenta de su historia moderna”, en el contexto de las protestas de las últimas semanas contra la crisis económica y el deterioro de las condiciones de vida. Teherán ha atribuido estos disturbios a “terroristas” a los que acusa de atacar tanto a civiles como a miembros de las fuerzas de seguridad.

El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, ha señalado que, “por lo que parece, se trata de la represión más violenta en la historia moderna de Irán”. “Debe cesar inmediatamente”, ha subrayado, destacando además que “se sabe poco” sobre lo que ocurre sobre el terreno debido al corte de Internet en el país, una medida que, según ha denunciado, busca “ocultar la extensión del horror”.

“En las pocas imágenes que hemos podido obtener vemos a manifestantes abatidos a tiros, cadáveres en bolsas y hospitales saturados. Vemos a familias enlutadas y escuchamos llamamientos de ayuda a los que no podemos permanecer insensibles”, ha explicado Barrot en una entrevista concedida a la emisora francesa RTL.

El jefe de la diplomacia francesa ha reiterado igualmente su condena a “una represión de una violencia inusitada contra manifestantes pacíficos” y ha evitado pronunciarse sobre un hipotético cambio de régimen en Irán, alegando que “es el pueblo iraní el que debe decidir por sí mismo y sobre su futuro”. “Los propios iraníes son dueños de su futuro, y eso es lo que las autoridades del país deben entender”, ha remachado.

La ONG Human Rights Activists (HRA) denunció el martes que 1.850 personas, entre ellas nueve menores, han perdido la vida como consecuencia de la represión de las protestas y elevó a más de 16.700 el número de detenidos por las fuerzas de seguridad iraníes. Esta estimación supera ampliamente los 734 fallecidos documentados por la organización Iran Human Rights (IHR), mientras que HRANA, con sede en Estados Unidos, habla de más de 2.400 muertos.

Por su parte, las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de instigar las movilizaciones y de apoyar los disturbios. Su ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, afirmó el lunes que las protestas derivaron en violencia con el objetivo de ofrecer una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, para una intervención militar en el país centroasiático.

Araqchi recalcó también que “la situación esté bajo control” por parte del Gobierno y de las fuerzas de seguridad, al tiempo que insistió en que Teherán “no quiere guerra, pero está totalmente preparado para una” y defendió la necesidad de unas “negociaciones justas” con Estados Unidos, después de las amenazas de Trump sobre un eventual ataque contra territorio iraní.