Las autoridades francesas han manifestado este lunes que están “preparados para participar” en la protección de Jordania y de los Estados del golfo Pérsico, a los que consideran “objetivo de ataques iraníes” en el contexto de las acciones de represalia lanzadas por Teherán tras la gran ofensiva desarrollada el fin de semana por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, ha señalado en rueda de prensa que esta posible implicación se enmarcaría en “los acuerdos existentes con sus socios y aliados bajo el principio de la autodefensa colectiva”. “A los países amigos que han sido objeto deliberado de los misiles y drones lanzados por la Guardia Revolucionaria y que han sido arrastrados a una guerra que no han elegido, les trasladamos nuestra completa solidaridad y apoyo”, ha subrayado.
Barrot ha citado expresamente a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Irak, Bahréin, Omán y Jordania, a los que ha reiterado que las fuerzas de Francia “están preparadas para participar en su defensa”, al tiempo que ha reclamado una desescalada rápida de la crisis.
El jefe de la diplomacia gala ha detallado igualmente que alrededor de 400.000 ciudadanos franceses viven o se encuentran de viaje en numerosos países de la zona. “Por lo que sabemos, no hay víctimas entre estos ciudadanos”, ha apuntado, antes de remarcar que París ha adoptado las medidas necesarias para asistirles si fuera preciso.
“Este aumento de la tensión debe acabar cuanto antes. La prolongación indefinida de las operaciones militares sin que haya un objetivo claro supone un peligro y podría llevar a Irán a una espiral descendente hacia un periodo prolongado de inestabilidad”, ha advertido el ministro.
En relación con la situación en Líbano, Barrot ha afirmado que el partido-milicia Hezbolá ha cometido “un grave error en Líbano”, algo por lo que la población libanesa “ya paga un alto precio, con decenas de muertos y miles de desplazados”. Por ello ha reclamado al grupo “poner fin de inmediato a sus operaciones”. “Nuestra prioridad absoluta es la protección de nuestros ciudadanos”, ha concluido.
Mientras tanto, Estados Unidos lanzó el sábado una ofensiva sorpresa junto con Israel con el objetivo declarado de forzar un cambio de gobierno en Teherán, una operación en la que ha muerto el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Según la Media Luna Roja Iraní, el número de fallecidos por esta ofensiva militar conjunta supera ya los 550 y más de un centenar de ciudades han sido alcanzadas por los bombardeos.