El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, ha puesto fin este martes a una visita oficial de dos días a Argelia, durante la cual se ha reunido con su homólogo argelino, Said Sayud, y con el presidente del país magrebí, Abdelmayid Tebune. El viaje se ha saldado con un entendimiento para relanzar la cooperación en materia de seguridad, después de varios meses marcados por tensiones diplomáticas, reproches cruzados y la suspensión de diversos acuerdos bilaterales.
“Tras trabajar durante toda la jornada de ayer con mi homólogo (...) y todos los responsables de los servicios de seguridad argelinos y franceses, trabajamos para reactivar un mecanismo de cooperación en materia de seguridad de muy alto nivel”, ha anunciado el ministro francés, apuntando a la cooperación judicial, policial y de inteligencia, con el objetivo de “fortalecer estas relaciones” y “reanudar las relaciones normales en materia de seguridad”, según ha recogido la emisora Radio France Internationale.
En la misma línea, Nuñez ha expresado su reconocimiento a Sayud por la reunión mantenida y ha extendido su agradecimiento al jefe de Estado argelino, al que ha transmitido su satisfacción por los avances logrados, subrayando que “todo esto va a ponerse en marcha lo más rápido posible”.
En este contexto, el titular francés de Interior ha reiterado su voluntad de mantener y desarrollar esta relación, confiando en que la cooperación se sostenga “a un nivel muy alto”, tanto en el ámbito de la seguridad como en el de la inmigración, tal y como desean “el presidente argelino, el ministro del Interior argelino y ambos gobiernos”.
Al encuentro han asistido, además de los dos ministros, los máximos responsables de los servicios de Inteligencia de los dos Estados: la directora francesa Céline Berthon y el general argelino Abdelkader Aït Ouarabi. También han participado el jefe de gabinete del presidente Tebune, Boualem Boualem, y su consejero diplomático, Amar Abba, de acuerdo con la información publicada por el diario “Le Figaro”.
La visita, confirmada por el Servicio de Prensa Argelino, tiene lugar tras un periodo prolongado de fricciones bilaterales, marcado por acusaciones recíprocas y la cancelación de pactos de cooperación. Este clima se ha visto agravado por detenciones practicadas en Argelia que Francia ha rechazado, así como por el respaldo del Elíseo a las posiciones soberanistas de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, un asunto especialmente sensible para Argel.