Fujimori da por hecho su duelo con Roberto Sánchez y vuelve a agitar el fantasma del fraude

Keiko Fujimori da por hecho su duelo con Roberto Sánchez en la segunda vuelta del 7 de junio y vuelve a denunciar posibles fraudes electorales.

2 minutos

Keiko Fujimori. Europa Press/Contacto/El Comercio

Publicado

2 minutos

La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, da prácticamente por confirmado que será Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, su contrincante el próximo 7 de junio en la segunda vuelta de las presidenciales. Lo hace a la espera de que se oficialicen los resultados, cuando ya se ha computado el 96% de las actas, mientras vuelve a poner sobre la mesa la sospecha de fraude electoral.

“Se pasa a la segunda vuelta con el señor Sánchez”, ha señalado Fujimori durante un mitin celebrado en las últimas horas en el distrito limeño de Carabayllo, en el que ha recordado que esta será la cuarta ocasión en la que compite por la Presidencia de Perú.

La líder de Fuerza Popular sostiene que el nuevo escenario electoral se presenta muy ajustado, y por ello ha instado a sus seguidores a inscribirse como apoderados en las mesas de votación para evitar que se repitan las irregularidades del pasado 12 de abril, que obligaron a prolongar la jornada electoral un día más.

“Ya hemos visto que han querido limitar, han abierto tarde las mesas, eso no puede volver a pasar”, ha advertido de nuevo sobre un posible fraude la dirigente conservadora, que ha reclamado a sus bases que “cuiden los votos”, según informa Canal N.

Virtual ganadora de la primera ronda con el 17% de los sufragios, Fujimori ha reiterado su intención de gobernar siguiendo el modelo de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, cuyo mandato entre 1990 y 2000 estuvo marcado por graves crímenes de lesa humanidad que derivaron en una condena de 25 años de cárcel.

“Quiero ser presidenta, primero para gobernar como lo hizo mi padre. Quiero gobernar en la cancha, caminando y escuchando, pero sobre todo cumpliendo la palabra”, ha subrayado la candidata ultraconservadora, que ha vuelto a prometer la ampliación de servicios básicos como el agua potable y el alcantarillado en las zonas más pobres.

En relación con la crisis de seguridad que golpea al país, especialmente al sector del transporte y la hostelería, Fujimori ha insistido en la necesidad de aplicar políticas de mano dura y ha responsabilizado a los gobiernos previos de haber tolerado la impunidad. “No tenemos que inventar la pólvora, porque ya sabemos lo que funcionó”, ha remarcado.

Con el 96% de las actas ya revisadas, Perú encara la fase final del conteo de unos comicios que buscan contener una profunda crisis política e institucional sin precedentes en la región, que ha dejado ocho presidentes en apenas diez años, mientras el país afronta además una grave emergencia de seguridad.

Según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori se sitúa en cabeza en la primera vuelta con 2,7 millones de papeletas, equivalentes al 17% del total. En segundo lugar figura Sánchez, con 1,9 millones de votos y el 12% de los emitidos, apenas 23.000 por encima del tercer candidato, Rafael López Aliaga.