Las autoridades de la Franja de Gaza, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han advertido este miércoles de que los suministros de laboratorio se encuentran “en niveles catastróficos” por las restricciones impuestas por Israel a la entrada de ayuda humanitaria, pese al acuerdo alcanzado en octubre para poner en marcha la primera fase de la propuesta de Estados Unidos para este territorio costero.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha subrayado que “la escasez de suministros de laboratorio ha llegado a niveles catastróficos, afectando al suministro de atención médica a pacientes”, antes de precisar que “el 75 por ciento de las pruebas sobre químicos no están disponibles” y que “el 90 por ciento de los suministros para análisis de sangre y materiales de transfusión están a cero”.
Según el propio Ministerio, las “pruebas necesarias” para personas con enfermedades endocrinas, pacientes oncológicos o quienes requieren trasplantes de riñón “han sido detenidas” por la falta de material, que también alcanza a los equipos imprescindibles para realizar cultivos bacterianos.
“Desde hace meses no se entregan suministros de laboratorio o para bancos de sangre, lo que implica que la crisis ha empeorado hasta un punto en el que puede afectar el diagnóstico de los pacientes y las operaciones quirúrgicas”, ha añadido el departamento en su nota, en la que reclama a la comunidad internacional que “intervenga urgentemente” para aumentar estas partidas.
En su último balance, las autoridades gazatíes situaron el martes en 71.391 el número de fallecidos y en 171.279 el de heridos a consecuencia de la ofensiva militar de Israel, entre ellos 424 muertos y 1.199 heridos desde el 10 de octubre, fecha en la que entró en vigor el acuerdo de alto el fuego con Israel. Al mismo tiempo, recalcaron que “varias víctimas siguen aún bajo los escombros y tiradas en las calles, ya que las ambulancias y los equipos de Protección Civil no han podido llegar aún a ellas”.