El Ejecutivo de Ghana ha informado de manera oficial a Togo de su decisión de acudir a un mecanismo de arbitraje internacional para fijar con precisión la línea de frontera marítima entre ambos Estados, después de dar por terminados ocho años de conversaciones directas sin éxito.
Estos contactos se iniciaron en 2018 a instancias de Togo, que puso en duda la validez jurídica del actual límite marítimo, heredado de la etapa colonial. En 2021, las autoridades togolesas rechazaron la propuesta ghanesa de trazar una frontera provisional, alegando que Ghana ya estaba aprovechando parte de las aguas en litigio.
Ante el bloqueo de las conversaciones, Ghana comunicó este pasado viernes el inicio de un procedimiento de arbitraje ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, al amparo de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho Marítimo.
“Esta decisión es el resultado de ocho años de negociaciones bilaterales que, a pesar del compromiso sostenido, no han producido un resultado mutuamente acordado”, ha explicado la Presidencia ghanesa en un comunicado.
En ese texto oficial, difundido a través de redes sociales, el Gobierno ghanés sostiene que “ha tomado esta medida para evitar una mayor escalada de incidentes que han creado tensiones entre ciertas instituciones de ambos países, al tiempo que promueve una solución amistosa y legal en un espíritu de buena vecindad y cooperación continua”.
Por el momento, el Gobierno de Togo no ha emitido ninguna reacción pública a este anuncio de Ghana.