Los mandatarios de las provincias argentinas de la Patagonia han reclamado este martes ante el Congreso la Declaración Nacional de Emergencia Ígnea. Han recordado que ya habían adoptado una medida similar a escala regional en octubre de 2025 y han alertado de un contexto climático "extremadamente adverso" marcado por "la sequía más severa desde 1965", que ha dejado como saldo cerca de 230.000 hectáreas arrasadas por el fuego.
El gobernador de Chubut, Nacho Torres, ha hecho pública la iniciativa al señalar: "Junto a los gobernadores de la Patagonia, solicitamos al Congreso de la Nación la urgente Declaración Nacional de Emergencia Ígnea, impulsada por nuestros legisladores", mensaje que ha acompañado con un fragmento de una videoconferencia conjunta con autoridades y representantes de Río Negro, La Pampa, Neuquén y Santa Cruz.
Torres ha subrayado que la dimensión de los incendios "exige herramientas excepcionales". Ha añadido que "como lo hicieron recientemente Chile y Estados Unidos ante emergencias de esta escala, la Argentina necesita activar mecanismos que permitan sumar capacidades y coordinar esfuerzos entre todas las provincias y el Estado Nacional".
En la misma intervención, ha insistido en que "la Patagonia no es un territorio aislado y el fuego no reconoce límites ni distingue entre partidos políticos, razas o religiones", por lo que ha instado "a todos los bloques del Congreso que acompañen este proyecto con la urgencia que el momento exige".
En los últimos meses, esta región del sur de Sudamérica se ha visto golpeada por incendios de gran magnitud que han destruido cientos de miles de hectáreas. Según las cifras compartidas en la videoconferencia de los gobernadores, en el sector argentino se han quemado 229.700 hectáreas: 168.000 en La Pampa, 45.000 en Chubut, 10.000 en Río Negro, 6.000 en Neuquén y 700 en Santa Cruz.