El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha asegurado este viernes que todos los presos políticos en Venezuela estarán libres entre el próximo martes y el viernes, una vez que se ratifique el proyecto de ley de amnistía impulsado por el Ejecutivo y en debate parlamentario. La promesa fue realizada ante familiares de detenidos en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana conocidos como Zona 7, en el este de Caracas.
Rodríguez afirmó a las afueras del recinto que, tras la aprobación definitiva de la ley, “entre el martes que viene y a más tardar el viernes, están todos sueltos”, sin ofrecer detalles específicos sobre los plazos administrativos de las excarcelaciones. El anuncio ocurrió un día después de que la Asamblea aprobara en primera discusión la iniciativa legislativa presentada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El proceso legislativo y el alcance de la amnistía
El proyecto de ley de amnistía, que debe someterse a una segunda votación en una sesión ordinaria prevista para la próxima semana, busca liberar a dirigentes opositores, sindicalistas, periodistas, estudiantes y activistas encarcelados por motivos políticos. De ser aprobado en su segunda lectura y sancionado por la mandataria encargada, la norma se publicará oficialmente y entrará en vigor.
La iniciativa fue presentada semanas después de la operación militar estadounidense que culminó con la captura del entonces presidente Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos por presunto narcoterrorismo, un hecho que marcó el inicio de un proceso de transición política en el país.
Según organizaciones defensoras de derechos humanos, la amnistía es una de las principales demandas de la oposición venezolana. El texto contempla la posibilidad de aplicar amnistía a hechos ocurridos entre 1999 —en los primeros años del chavismo— y 2026, pero excluye delitos como homicidio, tráfico de drogas y violaciones graves de derechos humanos. El respaldo a la medida también ha sido expresado por Estados Unidos y por sectores de la sociedad civil que esperan una normalización de la vida política en el país.
Reacciones y expectativas sociales
El anuncio ha generado expectativas entre las familias de los presos políticos, muchas de las cuales mantuvieron vigilias en las cercanías de centros de detención en Caracas durante semanas, reclamando la liberación de sus parientes. La propuesta de ley representa un paso significativo en un país donde la cuestión de los detenidos por razones políticas ha sido un tema persistente en debates nacionales e internacionales durante décadas.
El proceso de aprobación de la amnistía continúa en la Asamblea Nacional, en medio de una atmósfera política marcada por la transición tras la salida de Maduro y por la intensa atención internacional sobre Venezuela. De confirmarse todos los pasos legislativos, la excarcelación de los presos políticos podría concretarse en el transcurso de la próxima semana, un hecho que supone un cambio relevante en la política penal y la convivencia democrática en el país.
Reunión entre Delcy Rodríguez y Zapatero
Además de avanzar en el proceso legislativo para liberar a los presos políticos, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha reiterado este sábado su apuesta por la unidad nacional, la estabilidad y el diálogo político tras reunirse con el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero en el Palacio de Miraflores, en Caracas. Rodríguez destacó en redes sociales que el encuentro respaldó el Programa para la Convivencia Democrática y la Paz, una iniciativa lanzada el 23 de enero para fomentar el diálogo y la cohesión social en el país.
La Presidencia venezolana ha descrito la visita de Zapatero como parte de una diplomacia orientada a “afianzar la hermandad, el diálogo y la solidaridad” en el marco de este programa, al que también asistió el presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la mandataria, Jorge Rodríguez. El expresidente español, que ha participado durante años en procesos de mediación en Venezuela, subrayó que percibe un mejor clima político en el país en la última década y expresó su confianza en la conducción de Rodríguez, destacando el papel que la reconciliación y el diálogo pueden jugar en el futuro del país.