Gordon Brown reclama un tribunal internacional para juzgar crímenes contra la infancia

Gordon Brown propone un tribunal penal internacional específico para crímenes contra la infancia tras la masacre de una escuela femenina en Irán.

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El ex primer ministro británico y enviado especial de la ONU para Educación Global, Gordon Brown, en un acto en Londres. Victoria Jones/PA Wire/dpa

El ex primer ministro británico y enviado especial de la ONU para Educación Global, Gordon Brown, en un acto en Londres. Victoria Jones/PA Wire/dpa

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El ex primer ministro británico y actual enviado especial de Naciones Unidas para la educación global, Gordon Brown, ha reclamado este jueves la puesta en marcha de un tribunal penal internacional centrado de forma exclusiva en los crímenes cometidos contra la infancia. Su llamamiento llega en pleno escándalo por la muerte de cerca de 180 alumnas en la escuela femenina de Minab, en la provincia de Hormozgán, coincidiendo con el inicio de la ofensiva a gran escala de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En una carta difundida por el diario británico “The Guardian”, Brown destaca que este suceso “ha sacudido hasta lo más profundo la conciencia del mundo”. El ex mandatario explica que el ataque tuvo lugar mientras se impartían las clases y que el centro educativo quedó reducido a escombros, y subraya que los padres que habían enviado a sus hijas al colegio “descubrieron minutos después que las aulas se habían convertido en fosas comunes”.

Sin atribuir responsabilidades directas por el momento —Estados Unidos no ha reconocido su implicación—, el enviado especial de la ONU insta a la comunidad internacional a asumir su obligación de rendir cuentas por este tipo de agresiones. “Independientemente de sobre quién recaiga finalmente la culpa, la masacre en la escuela no es un hecho aislado”, ha lamentado.

Ante la gravedad de estos hechos, Brown plantea que una opción “sería la creación de un tribunal penal internacional dedicado específicamente a los crímenes contra la infancia”. A su juicio, “dicho órgano complementaría la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, centrando su atención en el bombardeo de escuelas, los secuestros de alumnos y las milicias que esclavizan a niños y niñas”.

Como alternativa, el ex jefe de Gobierno británico propone aprobar protocolos específicos dentro del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y de otros sistemas judiciales “para procesar los ataques contra instalaciones educativas”. En cualquier caso, insiste en que lo esencial es lanzar un mensaje “inequívoco”. “Independientemente de dónde operen o bajo las órdenes de quién actúen, no habrá ningún lugar donde esconderse para aquellos líderes que permitan ataques contra los niños”, ha sostenido.

Mantener las aulas abiertas en plena guerra

En relación con la crisis en Irán tras los bombardeos masivos de Estados Unidos e Israel, el ex dirigente laborista recalca la necesidad de “mantener las escuelas abiertas y seguras en medio de la guerra”. Asegura que “significa algo más que las horas que los niños pasan en un aula; es la promesa de algo más allá de los escombros. Para los niños, las aulas representan estabilidad; para los padres, señalan que la vida, por frágil que sea, continuará”.

Por este motivo, defiende la prioridad de preservar la actividad educativa “incluso en las horas más oscuras de un conflicto”, ya que seguir impartiendo clases a los menores “es mantener la esperanza en medio de la devastación”.

“Cuando una escuela logra reabrir después de un ataque, se convierte en un acto visible de desafío frente a quienes permitirían que las comunidades devastadas por la guerra se hundieran en una desesperación interminable”, ha remachado.