Una sinagoga ubicada en Teherán, capital de Irán, ha resultado seriamente dañada en las últimas horas a consecuencia de un nuevo bombardeo sobre la ciudad, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país, sin que por el momento se disponga de datos sobre posibles víctimas.
De acuerdo con la televisión pública iraní IRIB, la sinagoga Rafi Niya habría quedado “destruida” tras el ataque, una versión que también han difundido otros medios locales, mientras las autoridades iraníes aún no han emitido una postura oficial.
En las imágenes y grabaciones difundidas se observa a miembros de los servicios de emergencia trabajando entre los restos del inmueble y se aprecian libros sagrados esparcidos entre los cascotes.
Al mismo tiempo, el Ministerio para Asuntos de la Diáspora de Israel ha señalado que todavía no existe certeza sobre si el templo ha sido destruido por completo, y algunos análisis apuntan a que podría haber sufrido el impacto de la onda expansiva de un bombardeo en las inmediaciones, según recoge el diario “The Times of Israel”.
En esta línea, la agencia iraní de noticias Mehr ha indicado que la sinagoga quedó destruida después de un ataque contra un edificio residencial contiguo, que también habría registrado importantes daños materiales, de nuevo sin información oficial sobre posibles fallecidos o heridos.
Las autoridades iraníes han cifrado en más de 2.000 los muertos desde el inicio de la ofensiva, entre ellos figuras de alto rango como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de mandos de las Fuerzas Armadas y responsables de otros organismos de seguridad.