Grossi ve factible un diálogo EEUU-Irán en Islamabad este fin de semana

Grossi ve posible un encuentro entre EEUU e Irán en Islamabad, con Pakistán como mediador y el programa nuclear iraní en el centro del debate.

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Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en una reunión en Moscú.  Europa Press/Contacto/Sergei Savostyanov

Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en una reunión en Moscú. Europa Press/Contacto/Sergei Savostyanov

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El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha señalado este miércoles la posibilidad de que se celebren contactos entre Estados Unidos e Irán en Islamabad, capital de Pakistán, “este fin de semana”. Sus palabras llegan después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya moderado su discurso sobre la guerra y haya destacado la existencia de contactos para un acuerdo cercano, mientras Teherán continúa desmintiendo que haya conversaciones en marcha.

“Creo que podría haber conversaciones este fin de semana en Islamabad, Pakistán. Me imagino que serán más amplias y no solo se referirán a la energía nuclear, la razón del inicio del conflicto. Esta vez, también se abordarán los misiles, las milicias aliadas de la República Islámica y las garantías de seguridad para Irán”, ha indicado el diplomático argentino en una entrevista con el diario italiano 'Corriere della Sera'.

El responsable del OIEA ha recalcado que su equipo está “disponible” para intervenir en esas eventuales negociaciones, recordando que el organismo actúa como “interlocutor imparcial y de paz”.

Grossi ha apuntado que las más de tres semanas de guerra pueden suponer un “factor nuevo” para acercar posiciones entre Washington y Teherán, tras el fracaso de las conversaciones de hace un mes, interrumpidas de forma abrupta por Estados Unidos tras el ataque sorpresa conjunto con Israel contra Irán.

“Tres semanas de guerra han dejado huella. Han provocado muchos daños, golpeado la infraestructura económica, energética y productiva iraní. Esto hará que la conversación sea un poco diferente”, ha valorado, antes de advertir de que las eventuales conversaciones no girarían en torno a “acuerdos parciales” sino a “algo más contundente”, en el que ve probable que Estados Unidos exija un “enriquecimiento cero”.

El jefe del OIEA ha incidido en que los bombardeos no han provocado daños “decisivos” en las instalaciones nucleares iraníes y ha recalcado que un entendimiento sobre el programa atómico “es posible”, al tiempo que ha puesto sobre la mesa “una suspensión temporal”.

“Existen planes diplomáticos alternativos que permitirían tanto una solución que establezca que, por el momento, no habrá más enriquecimiento porque la situación política, militar y de confianza no lo permite; como, en principio, reevaluar la cuestión dentro de cinco o diez años”, ha resumido.

Al referirse al proceso negociador que estaba en curso cuando Washington y Tel Aviv lanzaron la ofensiva militar el pasado 28 de febrero, Grossi ha evitado precisar si las partes estaban cerca de cerrar un pacto. “Mi impresión era que aún estaban hablando. El ministro de Exteriores de Omán hizo un excelente trabajo de mediación. Pero, a nivel técnico, ese jueves por la noche no habíamos alcanzado un acuerdo”, ha indicado.

Grossi ha confirmado que, desde el inicio de la guerra, el OIEA ya no mantiene presencia sobre el terreno en Irán y ha reiterado que los actuales niveles de enriquecimiento de uranio por parte de Teherán resultan “preocupantes”.

“El 60% es un nivel casi militar. Los iraníes dicen que quien tiene derecho y puede hacerlo, y eso no se puede negar, pero se trata de un desarrollo preocupante. Ningún país del mundo que no posea armas nucleares enriquece a ese nivel”, ha explicado, lamentando que el colapso del acuerdo nuclear de 2015, el Plan de Acción Integral Conjunto, sea “en cierta medida”, “la razón de estas guerras”.

Estas palabras coinciden con la oferta de las autoridades de Pakistán de “acoger” unas “conversaciones significativas” entre Estados Unidos e Irán para tratar de frenar la guerra en Oriente Próximo. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ha manifestado su disposición a facilitar contactos “concluyentes que permitan una solución integral al conflicto en curso”.

Trump, por su parte, ha variado su estrategia respecto a Irán y se muestra ahora dispuesto a reactivar el canal diplomático, tras revelar “conversaciones muy sólidas” con la República Islámica en los últimos días y remarcar que existe un consenso “importante” sobre los elementos de un eventual acuerdo para poner fin a la guerra, que pasaría por la renuncia explícita de Teherán a dotarse de armas nucleares.