Guterres advierte de que el fin del Nuevo START marca un momento crítico para la paz mundial

Guterres alerta de que el fin del tratado Nuevo START elimina límites a los arsenales nucleares de EE.UU. y Rusia y eleva el riesgo global.

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, durante una rueda de prensa en Brasil en el marco de la COP30 (archivo) Europa Press/Contacto/Bianca Otero

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, durante una rueda de prensa en Brasil en el marco de la COP30 (archivo) Europa Press/Contacto/Bianca Otero

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha calificado la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START como “un momento grave para la paz y la seguridad internacional”, al tratarse de la primera ocasión en más de cincuenta años en la que “no hay límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos” de estas dos potencias.

Guterres ha remarcado que Estados Unidos y Rusia son los países “que poseen la aplastante mayoría del arsenal global de armas nucleares” y ha incidido en que “durante la Guerra Fría y su etapa posterior, el control de armas nucleares entre estos gobiernos ayudó a evitar una catástrofe”.

En esta línea, ha defendido que los distintos acuerdos de desarme “generaron estabilidad y, cuando fueron combinados con otras medidas, evitaron un error de cálculo devastador”. “Lo que es más importante, facilitaron la reducción de miles de armas nucleares en sus arsenales nacionales”, ha señalado el máximo responsable de la ONU.

“Desde las Conversaciones sobre Limitación de Armas Estratégicas (SALT) hasta el Nuevo START, el control de armas estratégicas mejoró drásticamente la seguridad de todos los pueblos, en particular las de Estados Unidos y la Federación Rusa”, ha resaltado Guterres, aludiendo a la trayectoria histórica de estos pactos.

Las SALT consistieron en dos rondas de negociaciones bilaterales entre Washington y Moscú que desembocaron en la firma en 1969 del Tratado sobre Misiles Antibalísticos y, posteriormente, del SALT II en 1979. Sin embargo, la invasión soviética de Afganistán impidió que el texto fuera ratificado por ninguna de las partes, por lo que terminó expirando en 1985.

En este contexto, el secretario general ha lamentado que “esta disolución de décadas de logros no podría tener lugar en peor momento, ya que el riesgo del uso de un arma nuclear es el más elevado en décadas”, aunque ha recalcado que “incluso en estos momentos de incertidumbre, hay que buscar esperanza”.

“Esta es una oportunidad para reiniciar y crear un régimen de control de armas adecuado a un contexto en rápida evolución”, ha afirmado, destacando además que “los presidentes de ambos Estados hayan dejado claro que comprenden el impacto desestabilizador de una carrera armamentística a nivel nuclear y la necesidad de evitar el retorno a un mundo de proliferación nuclear desenfrenada”.

Por este motivo, ha subrayado que “el mundo mira ahora a Rusia y Estados Unidos para que conviertan en acción estas palabras”. “Pido a ambos Estados que vuelvan sin demora a la mesa de negociaciones y que alcancen un acuerdo sobre un marco sucesor que restaure unos límites verificables, reduzca los riesgos y refuerce nuestra seguridad común”, ha añadido.

El Nuevo START fue suscrito en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, y entró en vigor en febrero de 2011 tras su ratificación por ambos países. No obstante, en febrero de 2023, en pleno contexto de la invasión de Ucrania, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la suspensión de la participación de Rusia en el tratado, sin que hasta la fecha se haya alcanzado un consenso para su renovación.