Guterres denuncia el ataque con misiles que hiere a tres cascos azules en el sur de Líbano

Guterres condena el ataque con misiles en el sur de Líbano que hirió a tres cascos azules ghaneses y exige respeto total a la seguridad del personal de la ONU.

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El secretario general de la ONU, António Guterres, ha repudiado los ataques registrados este viernes en la localidad de Al Qawzá, en el suroeste de Líbano, en los que tres 'cascos azules' resultaron heridos después de que dos misiles impactaran en la base del batallón de Ghana durante un intenso cruce de fuego entre el Ejército israelí y la milicia chií Hezbolá.

“El Secretario General condena el incidente del viernes 6 de marzo, en el que tres cascos azules ghaneses de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) resultaron heridos en su posición en Al Qawzah, suroeste del Líbano, en medio de intensos disparos. Les desea una pronta y completa recuperación”, ha aseverado el portavoz del secretario, Stéphane Dujarric, en rueda de prensa.

Al mismo tiempo, el portavoz ha subrayado que “la seguridad del personal y de los bienes de Naciones Unidas debe respetarse en todo momento”, reclamando que los responsables respondan por lo sucedido. “La inviolabilidad de las instalaciones de (la Organización) debe ser respetada por todos”, ha recalcado, al pedir a todas las partes que “reduzcan la tensión inmediatamente y cumplan plenamente sus obligaciones” en el marco de las resoluciones del Consejo de Seguridad.

La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha confirmado este viernes que tres miembros de su contingente han resultado heridos en el suroeste del país. “El herido más grave ha sido trasladado a un hospital de Beirut para recibir tratamiento”, ha señalado la misión, que se ha comprometido a esclarecer los detalles de “este terrible acontecimiento”. Antes, las Fuerzas Armadas de Ghana ya habían comunicado que dos de sus militares habían sufrido heridas graves tras dos ataques con misiles que causaron daños materiales en el cuartel general del batallón ghanés desplegado en territorio libanés.

En paralelo, las autoridades libanesas han elevado este viernes a más de 200 los fallecidos por la campaña de bombardeos lanzada por Israel en represalia por el disparo de proyectiles por parte de Hezbolá, que actúa en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.

El Ejército israelí ha respondido con ataques aéreos contra lo que considera posiciones y estructuras vinculadas a Hezbolá, mientras el grupo chií ha continuado lanzando proyectiles y drones. Israel ha enviado además tropas al sur del país vecino en una nueva incursión terrestre.

En los últimos meses, Israel ya había ejecutado decenas de bombardeos sobre territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulneran el pacto. Tanto el Gobierno de Líbano como la propia milicia han rechazado esta interpretación y han condenado las ofensivas, críticas a las que se ha sumado también Naciones Unidas.

El acuerdo de alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar a sus fuerzas del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en la zona, una presencia que Beirut y el grupo chií consideran inaceptable y cuya retirada reclaman de forma reiterada.