El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado "inequívocamente" la serie de bombardeos llevados a cabo por Israel contra Líbano este miércoles, donde el número de fallecidos supera ya los 250 y los heridos ascienden a más de 1.100. El dirigente de la ONU ha reclamado el fin "inmediato" de la escalada de violencia, intensificada tras la decisión de Israel de invadir el sur del país en el marco de su ofensiva militar contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, ha señalado que "El secretario general condena inequívocamente los ataques masivos perpetrados por Israel en todo el Líbano el 8 de abril, que causaron la muerte y heridas a cientos de civiles, incluidos niños, así como daños a la infraestructura civil".
En el mismo comunicado, Guterres "condena enérgicamente la pérdida de vidas civiles y está profundamente alarmado por el creciente número de víctimas", y hace extensivas sus condolencias tanto al Ejecutivo como a la población libanesa.
El secretario general ha advertido de que "Tras el anuncio del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, la actividad militar en curso en Líbano representa un grave riesgo para dicho alto y para los esfuerzos por lograr una paz duradera e integral en la región", antes de reiterar "su llamamiento a todas las partes para que cesen inmediatamente las hostilidades".
Guterres ha insistido además en que "el Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario, debe respetarse en todo momento". "Los civiles y los bienes civiles deben protegerse siempre, y los ataques dirigidos contra ellos son inaceptables", ha remachado.
El máximo responsable de la ONU ha recalcado igualmente que "No existe una solución militar al conflicto. El secretario general sigue haciendo un llamamiento a todas las partes para que utilicen los canales diplomáticos y reafirmen su compromiso con la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", en referencia al texto aprobado en 2006 que ya exigía entonces el fin de las hostilidades entre Hezbolá e Israel.
Médicos Sin Fronteras denuncia ataques indiscriminados
La posición de Guterres frente a los bombardeos israelíes se ha visto respaldada por la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), que ha calificado de "inaceptables" los "ataques indiscriminados" del Ejército de Israel "contra zonas muy densamente pobladas".
"Estos ataques indiscriminados contra zonas muy densamente pobladas son totalmente inaceptables", ha manifestado el coordinador de emergencias de MSF en Líbano, Christopher Stokes, quien ha descrito "una afluencia masiva de pacientes heridos, entre ellos niños, al Hospital Público Rafik Hariri de Beirut", donde los heridos han llegado "con heridas de metralla y hemorragias graves" y, en un caso, "habiendo perdido ambas piernas".
Stokes ha avisado además de que "el personal sanitario está resultando herido y llegando al límite de sus fuerzas". "Anoche, el hospital Hiram, también en Sour, donde MSF ha realizado donaciones, fue atacado por las fuerzas israelíes, lo que causó heridas a varios trabajadores sanitarios", ha denunciado.
"Los continuos ataques contra la población civil deben cesar. Es necesario proteger los centros sanitarios, el personal y los pacientes. El desplazamiento forzoso y repetido de personas --un crimen de guerra-- debe acabar", ha reclamado.
En el mismo comunicado, la organización ha incluido el testimonio de la doctora Thienminh Dinh, médica de urgencias de MSF en el hospital Jabal Amel, quien ha explicado que la ONG "está prestando apoyo a los hospitales del sur del Líbano, al sur del río Litani", una zona donde Israel mantiene desplegadas tropas y que, según sus autoridades, pretende aislar del resto del país y transformar en una franja de seguridad, mientras prosigue su ofensiva pese al alto el fuego que, según Pakistán, mediador entre Estados Unidos e Irán, también debía abarcar a Líbano.
"Durante la noche hubo celebraciones y esta mañana se respiraba un renovado aire de esperanza y optimismo tras las conversaciones sobre un alto el fuego. Pero a lo largo de la mañana y la tarde, ha quedado cada vez más claro que el alto el fuego no incluye al pueblo libanés", ha lamentado la doctora Dinh. "Ha habido familias libanesas que han regresado al sur para comprobar el estado de sus hogares, pensando que la zona ya era segura. Y está claro que no lo es", ha añadido.
La doctora ha alertado de que, a lo largo de la tarde, "las bombas han seguido cayendo, haciendo temblar las paredes de los hospitales a los que prestamos apoyo, y los cuerpos han seguido inundando el hospital". "Cada vez está más claro que no hay ningún lugar seguro para la población civil del Líbano", ha subrayado.
Acción contra el Hambre alerta del colapso de las familias
También Acción contra el Hambre, presente sobre el terreno, ha advertido en un comunicado propio de que "las familias de todo el Líbano han llegado a un punto de ruptura".
"Las necesidades humanitarias aumentan por momentos, pero la capacidad de respuesta sigue siendo demasiado limitada. Las familias de todo Líbano han llegado a un punto de ruptura. Las hostilidades deben cesar de inmediato", ha indicado la ONG, que ha precisado que todos sus equipos "que están trabajando en el terreno se encuentran a salvo".
La organización ha indicado que está "siguiendo de cerca la evolución de los acontecimientos y evaluando las necesidades para seguir respondiendo", al tiempo que "da prioridad a la seguridad de las comunidades afectadas".
"Recordamos a todas las partes su obligación de respetar el Derecho Internacional Humanitario, incluida la obligación legal de proteger a la población civil", ha concluido Acción contra el Hambre.