Guterres designa a Jean Arnault como enviado especial para encabezar la ofensiva diplomática en Oriente Próximo

Guterres nombra a Jean Arnault enviado especial para impulsar la diplomacia en Oriente Próximo y reclama el fin de la guerra y de la escalada en Líbano.

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres  Lev Radin/ZUMA Press Wire/dpa

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, anunció este miércoles el nombramiento de Jean Arnault como nuevo enviado especial para pilotar la ofensiva diplomática destinada a frenar el conflicto en Oriente Próximo, al tiempo que urgió a todas las partes a detener los ataques y a retomar cuanto antes el diálogo. “Esta guerra está fuera de control”, ha alertado.

Guterres detalló que Arnault —quien ya ejerció como enviado personal del secretario general para Afganistán y asuntos regionales— asumirá la tarea de impulsar las conversaciones entre Israel, Estados Unidos e Irán y “hará todo lo posible por apoyar los esfuerzos de mediación y de paz”, manteniendo un contacto directo con todos los actores implicados.

“La diplomacia debe prevalecer y requiere un diálogo sincero”, insistió el dirigente portugués, al explicar su decisión de contar con un enviado dedicado a implicarse de lleno en las eventuales negociaciones para poner fin a la guerra en Irán.

Ante los medios de comunicación, y antes de una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general lanzó un mensaje directo a Washington y a Tel Aviv: “Mi mensaje a Estados Unidos e Israel es que ya es hora de poner fin a la guerra, pues el sufrimiento humano se agrava, las bajas civiles aumentan y el impacto económico mundial es cada vez más devastador”, recalcó.

Al mismo tiempo, exhortó a Irán a cesar de inmediato sus ataques contra países vecinos y reclamó a todos los bandos en liza que den un giro hacia la vía diplomática y se comprometan a “volviendo al pleno respeto del Derecho Internacional”.

Guterres advirtió de que “el conflicto ha superado límites que incluso los líderes creían inimaginables. El mundo se enfrenta a una guerra a gran escala, a una creciente ola de sufrimiento humano y a una profunda crisis económica mundial. Esto ha llegado demasiado lejos (...) Se están llevando a cabo varias iniciativas para el diálogo y la paz. Deben tener éxito”, enfatizó.

El máximo responsable de la ONU subrayó además que el cierre prolongado del estrecho de Ormuz “está obstaculizando el transporte de petróleo, gas y fertilizantes en un momento crítico de la temporada de siembra mundial”. “En toda la región, y mucho más allá, la población civil sufre graves daños y vive en una profunda inseguridad”, argumentó, aludiendo al impacto global de la crisis.

En este contexto, explicó que las operaciones humanitarias “se han visto limitadas” y que los mercados atraviesan una fuerte inestabilidad. “En todos los frentes, las repercusiones recaen con mayor fuerza sobre quienes no tienen ninguna responsabilidad en este conflicto: los más pobres, los más vulnerables, los menos capaces de soportar otro golpe”, añadió.

Exige frenar la escalada en Líbano

Guterres reclamó igualmente un alto el fuego inmediato en Líbano, pidiendo al partido-milicia chií Hezbolá “dejar de lanzar ataques contra Israel”, al tiempo que instó a Israel a “detener sus operaciones militares” en territorio libanés, que “están afectando gravemente a la población civil”. “El modelo de Gaza no debe replicarse en Líbano”, sentenció.

En su breve comparecencia desde Nueva York, el secretario general remarcó que “la guerra no es la solución. Necesitamos una salida a este desastre. La diplomacia es la solución. El pleno respeto del Derecho Internacional es la solución. La paz es la solución”, concluyó.