Guterres expresa a Araqchi su honda inquietud por el impacto regional de la guerra de Irán

Guterres traslada a Araqchi su inquietud por la guerra de Irán y su impacto regional, mientras Teherán denuncia ataques contra infraestructuras civiles.

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El secretario general de la ONU, António Guterres Europa Press/Contacto/UN Photo

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha trasladado su “profunda preocupación” por las consecuencias que la guerra de Irán está teniendo en la región durante una conversación telefónica con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi.

Según ha informado la Oficina de su portavoz, Stéphane Dujarric, el dirigente portugués “ha expresado su profunda preocupación por las repercusiones regionales y el impacto del conflicto actual en la economía mundial” en la llamada mantenida este martes con el jefe de la diplomacia de Teherán.

En este contacto, Guterres ha subrayado igualmente “la necesidad de que todas las partes respeten plenamente el Derecho Internacional y el Derecho Internacional Humanitario, y se abstengan de cualquier ataque contra la población civil y las infraestructuras civiles”.

Desde el lado iraní, Araqchi ha denunciado que los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní han tenido como blanco “infraestructuras civiles, incluyendo escuelas, hospitales, zonas residenciales, así como edificios y monumentos históricos; acciones que se consideran una clara violación del Derecho Internacional y los principios fundamentales del Derecho Humanitario”.

En esta línea, el ministro ha reclamado a Guterres que la comunidad internacional y sus organismos “condenen firme y explícitamente estos actos”, tal y como ha señalado el propio Araqchi en sus mensajes en redes sociales.

Durante la conversación, el responsable de Exteriores ha reiterado el derecho de Teherán a responder a una guerra que ha calificado de “impuesta”, recordando que las autoridades iraníes ya “advirtieron a todos los actores” regionales de que, si Washington atacaba suelo iraní, las bases estadounidenses en Oriente Próximo serían “inevitablemente” atacadas.

Araqchi ha justificado esta posición en el marco de la “legítima defensa” y de las normas del Derecho Internacional, y la ha descrito como una “responsabilidad fundamental e inludible” de la República Islámica en la “defensa de la seguridad y la vida” de sus ciudadanos.