Guterres insta a “aprender de los fracasos pasados” en homenaje a las víctimas del genocidio de Ruanda

Guterres reclama aprender de los fracasos pasados y reforzar la prevención en el 32.º aniversario del genocidio de Ruanda.

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, durante una rueda de prensa en Nueva York, Estados Unidos, en septiembre de 2025 (archivo) Bianca Otero/ZUMA Press Wire/dpa

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha instado este martes a “aprender de los fracasos pasados y proteger a los vivos” en un mensaje difundido con motivo del 32.º aniversario del genocidio en Ruanda, en el que ha deplorado la falta de respuesta de la comunidad internacional ante las matanzas llevadas a cabo por extremistas hutus contra tutsis y hutus moderados.

“Hace 32 años, Ruanda sufrió uno de los capítulos más oscuros en la historia de la humanidad. En solo cien días, más de un millón de personas fueron asesinadas, principalmente tutsis, pero también hutus y otros que se opusieron al genocidio”, ha dicho, antes de recordar que “familias enteras fueron brutalmente eliminadas”.

En este contexto, ha subrayado que, en el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio de 1994 contra los Tutsis en Ruanda, se rinde memoria a las víctimas y “se honra su dignidad robada”. “Rendimos tributos a los supervivientes, cuya resiliencia muestra la fuerza del espíritu humano, y recordamos, con humildad y vergüenza, el fracaso de la comunidad internacional a la hora de escuchar las advertencias y adoptar acciones inmediatas para salvar vidas”.

“No es suficiente recordar a los muertos. Debemos aprender de los fracasos pasados y proteger a los vivos a través del rechazo del odio, la retórica incendiaria y la incitación a la violencia; invirtiendo en la fábrica social para profundizar la resiliencia comunitaria y fortaleciendo instituciones que ayudan a evitar atrocidades en masa”, ha sostenido.

En esta línea, ha reiterado su llamamiento a “todos los países” para que se adhieran a la Convención del Genocidio y “aplicarla en su totalidad”. “Naciones Unidas está junto al pueblo de Ruana y estamos junto a todos los que, en todas partes, se niegan a entregar nuestro futuro al miedo, la división o el silencio. Que este día reafirme nuestro compromiso con recordar, escuchar y actuar. Con la historia como nuestra guía y la prevención del genocidio como nuestro objetivo”, ha remachado.

Alrededor de un millón de ruandeses, en su mayoría tutsis y hutus moderados, fueron asesinados por extremistas hutus durante aproximadamente cien días en 1994. Décadas después, continúan apareciendo fosas comunes, sobre todo a raíz de la información facilitada por condenados que han cumplido sus penas y han revelado los lugares donde ocultaron o abandonaron los cuerpos de sus víctimas.

Las raíces del enfrentamiento entre hutus y tutsis se remontan varias generaciones atrás, aunque fue la muerte del entonces presidente ruandés, el hutu Juvenal Habyarimana —cuando su avión fue derribado cerca de Kigali con el presidente de Burundi, Cyprien Ntaryamira, también a bordo— la que precipitó una oleada de asesinatos encabezada por la milicia hutu Interahamwe, que desencadenó una campaña de exterminio que se prolongó durante cien días.