Guterres insta a EEUU e Irán a avanzar con firmeza y buena fe hacia un pacto estable

Guterres respalda los contactos entre EEUU e Irán en Ginebra y reclama avanzar con buena fe hacia un acuerdo nuclear duradero y verificable.

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Los representantes de las delegaciones de Estados Unidos e Irán en el marco de las negociaciones entre ambos países Europa Press/Contacto/Middle East News

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha recibido "con beneplácito" las conversaciones indirectas que, con la mediación de Omán, mantienen Estados Unidos e Irán en la ciudad suiza de Ginebra, e insta a ambas delegaciones a seguir trabajando "con determinación" y "de buena fe" con el objetivo de alcanzar "un acuerdo duradero".

Su portavoz, Stéphane Dujarric, ha subrayado en una comparecencia ante la prensa en Nueva York que "también ha hecho hincapié en que la verificación plena y completa por parte del OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) es esencial para cualquier resolución exitosa de la cuestión nuclear iraní".

Por su parte, el Gobierno iraní ha recalcado este viernes que, para cerrar un entendimiento con Washington sobre el programa nuclear, resulta imprescindible que Estados Unidos retire sus "demandas excesivas" y evite "los errores de cálculo". En este contexto, está previsto que la próxima semana tenga lugar en Viena, capital de Austria, una nueva ronda de reuniones a nivel técnico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasó de amenazar inicialmente con una intervención militar en respuesta a la represión de las últimas protestas en Irán a centrar después sus advertencias en el programa nuclear iraní, que Teherán insiste en que persigue exclusivamente fines civiles y que se vio gravemente afectado por los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país asiático.

Desde entonces, las autoridades iraníes han expresado reiteradamente su desconfianza a reanudar el diálogo con Washington a causa de aquella ofensiva, ejecutada en pleno proceso diplomático entre ambos países para forjar un nuevo pacto nuclear, después de que el acuerdo alcanzado en 2015 quedara prácticamente desmantelado tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018, decidida por el propio Trump.