El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha subrayado este martes que “no existe ningún objetivo militar que justifique la destrucción total” de infraestructura civil ni el daño intencionado contra la población en Irán, en referencia a las recientes palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posible muerte de “toda una civilización”.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, ha indicado en rueda de prensa que “al secretario general le preocupan profundamente las declaraciones de ayer y esta mañana, declaraciones que sugieren que todo un pueblo o una civilización entera podría tener que soportar las consecuencias de decisiones políticas y militares”.
Dujarric ha recalcado que “la destrucción de infraestructura civil, los ataques contra civiles y amenazas” en este sentido constituyen “violaciones del Derecho Internacional”. Ha añadido además que “lo que constituye un delito o no se determinará una vez que ocurra, y esperamos sinceramente que ninguna de las amenazas expresadas se concrete”.
En esta misma línea, el portavoz ha insistido en que “los conflictos terminan cuando los líderes elijen el diálogo en lugar de la destrucción”. Según ha explicado, “(Guterres) hace un llamamiento a intensificar los esfuerzos diplomáticos para encontrar una solución pacífica al conflicto en Oriente Próximo”.
El secretario general ha reclamado también restablecer “inmediatamente” la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, alertando de que “los más pobres y vulnerables del mundo no pueden respirar si el estrecho está bloqueado”.
Estas manifestaciones llegan después de que Trump amenazara con poner fin a “toda una civilización” a pocas horas de que expirara su ultimátum a las autoridades iraníes, en el contexto de la ofensiva conjunta con Israel contra el país asiático.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario estadounidense afirmó: “Toda una civilización morirá esta noche, para nunca volver”. A continuación añadió: “No quiero que eso pase, pero probablemente lo hará. Sin embargo, ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá pueda pasar algo revolucionariamente maravilloso. ¿Quién sabe?”.