Las autoridades de Haití han anunciado este lunes la declaración de tres días de duelo nacional, que comenzarán el martes, a raíz de la "tragedia" ocurrida el fin de semana en un popular enclave turístico del país, donde al menos 30 personas perdieron la vida en una estampida.
La oficina del primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, ha señalado en un comunicado difundido en redes sociales que la medida se ha decidido en el marco de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros convocada para analizar lo sucedido en la Ciudadela de Laferrière.
"En estos momentos de profunda aflicción, la República se inclina con solemnidad ante la memoria de las víctimas y envía sus sinceras condolencias a las familias de luto", ha indicado el texto, en el que se confirman los tres días de luto entre el 14 y el 16 de abril y se precisa que el Gobierno asumirá los costes de los funerales.
"Durante este tiempo, la bandera nacional ondeará a media asta como señal de reflexión, respeto y unidad nacional", ha añadido la nota oficial, que recalca igualmente que el Estado "cumplirá su deber de protección, verdad y justicia", con la adopción de medidas destinadas a "llevar ante la justicia" a los responsables de lo ocurrido.
En este contexto, Fils-Aimé ha reclamado a la ciudadanía "unidad, dignidad y sentido de responsabilidad" ante la tragedia, después de la muerte de 30 personas en una avalancha humana que se habría desencadenado por la masiva presencia de visitantes en la Ciudadela de Laferrière, situada en el municipio de Milot, en el norte del país.
Esta fortificación del siglo XIX, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es uno de los principales reclamos turísticos de Haití. Construida por antiguos esclavos, está considerada un símbolo de la lucha del país caribeño por su emancipación frente al dominio colonial francés.