El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha acusado este lunes al Ejército israelí de haber incrementado sus ataques aéreos y sus incursiones sobre la Franja de Gaza, a pesar del alto el fuego vigente desde el pasado 10 de octubre y del proceso de paz promovido por Estados Unidos para definir el futuro del enclave palestino.
En un comunicado, el portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha denunciado que “La ocupación continúa la guerra y el asedio pese a las reuniones y conversaciones sobre la paz, su junta, las mediaciones y reuniones. No se ha detenido el derramamiento de sangre de nuestro pueblo en Gaza ni la destrucción de lo que queda en una operación de limpieza étnica a la vista de todo el mundo”.
Qasem ha subrayado además que, según Hamás, las fuerzas israelíes siguen vulnerando el acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza, “dejando cientos de mártires y miles de heridos como resultado de los bombardeos aéreos y de artillería, operaciones de demolición y los disparos”.
El portavoz ha recalcado que estos ataques se desarrollan en plena ola de frío extremo que golpea al territorio palestino —y que ya ha provocado decenas de fallecidos—, al tiempo que Israel mantiene fuertes restricciones a la entrada de equipos de calefacción, productos alimentarios y material sanitario esencial para la población gazatí.
Hamás sostiene que Israel ha quebrantado en repetidas ocasiones el alto el fuego mediante bombardeos y operaciones contra palestinos, pese al acuerdo en vigor. Por su parte, las autoridades israelíes alegan que sus acciones se dirigen contra “terroristas” que representan “amenazas” para sus soldados, desplegados en la denominada Línea Amarilla, que abarca el 53% de la superficie del enclave.
En paralelo, el grupo palestino ha rechazado la inclusión del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Junta de Paz para la Franja de Gaza, el máximo órgano de decisión de la iniciativa de paz auspiciada por Washington y en la que participarán más de 50 jefes de Estado de distintos países.