El portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), Hazem Qasem, ha manifestado este jueves que la “verdadera prueba” para la Junta de Paz para Gaza consiste en “lograr el fin de las violaciones cometidas por la ocupación” israelí contra el enclave palestino, subrayando además la necesidad de activar una “operación humanitaria y un proceso de reconstrucción”.
Según declaraciones difundidas por el diario palestino 'Filastin', cercano al grupo, Qasem ha recalcado que “lo que se necesita sobre el terreno es lograr que la ocupación cumpla con sus obligaciones y que detenga sus violaciones del alto el fuego establecido”.
El portavoz ha añadido que la experiencia acumulada en los últimos meses “muestra que a la ocupación no le importan estas cuestiones siempre y cuando no vayan acompañadas de una presión real”, insistiendo en que solo con medidas efectivas se podrá garantizar el respeto al alto el fuego y la protección de la población civil.
Por su parte, las autoridades gazatíes, bajo control de Hamás, han actualizado este jueves el balance de víctimas desde el inicio de la ofensiva posterior a los ataques del 7 de octubre de 2023, situando la cifra de muertos en 72.069 y la de heridos en 171.728. Al mismo tiempo, han advertido de que “aún hay víctimas bajo los escombros y tiradas en las calles en lugares a los que hasta ahora no han podido llegar las ambulancias y los equipos de Protección Civil”.
En paralelo, casi 50 países han participado en la sesión inaugural de la Junta de Paz, celebrada en Washington dentro del plan de paz impulsado por el presidente Donald Trump para el futuro de Gaza. Este número supera al de los miembros fundadores del organismo, entre los que únicamente figuran dos estados de la Unión Europea: Bulgaria y Hungría. La reunión se ha desarrollado sin la asistencia de representantes palestinos.