Hamás celebra que Países Bajos e Islandia se adhieran a la denuncia por genocidio contra Israel ante la CIJ

Hamás celebra que Países Bajos e Islandia se unan a la demanda de Sudáfrica ante la CIJ contra Israel por presunto genocidio en la Franja de Gaza.

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Imagen de Gaza. OMAR ASHTAWY \ APAIMAGES

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El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha celebrado este viernes la decisión de Países Bajos e Islandia de incorporarse a la denuncia registrada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) contra Israel por genocidio, en el marco de la ofensiva sobre la Franja de Gaza desencadenada tras los ataques de grupos armados palestinos en octubre de 2023.

“Aplaudimos la decisión oficial de Países Bajos e Islandia de sumarse a la demanda presentada ante la CIJ contra la entidad criminal sionista por cometer un genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza”, ha señalado el grupo islamista palestino.

En su comunicado, el movimiento ha subrayado que “se trata de un refuerzo del principio de la justicia internacional y hacia los valores de humanidad y del Derecho Internacional”, al tiempo que ha reiterado la necesidad de que “todos los países apoyen los casos presentados ante la CIJ y el Tribunal Penal Internacional (TPI)” contra Israel.

Hamás ha insistido además en que es imprescindible que “los criminales de guerra de sus líderes no escapen al castigo por los horribles crímenes y violaciones cometidos contra el pueblo palestino” en Gaza, de acuerdo con las declaraciones recogidas por el diario palestino ‘Filastin’.

La CIJ confirmó el jueves que Países Bajos e Islandia han formalizado sus solicitudes para sumarse al procedimiento y, por tanto, se han integrado en la causa abierta contra Israel, un proceso al que ya se han adherido otros Estados, entre ellos España, en los últimos años.

Sudáfrica registró su demanda contra Israel a finales de diciembre de 2023, alegando que podría estar cometiéndose un “genocidio” en la Franja de Gaza, donde han muerto ya más de 72.000 personas, según las cifras difundidas por el Ministerio de Sanidad gazatí.

Israel, por su parte, sostiene que se trata de una acusación “infundada”, una posición que respalda su principal aliado internacional, Estados Unidos. En esta línea, la representación israelí acusó a Sudáfrica de ofrecer una versión “profundamente distorsionada” de los hechos y defendió tanto el fondo como la forma de su ofensiva.