El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha criticado este domingo la decisión del Gobierno israelí de aprobar la catalogación de determinadas áreas de Cisjordania como “propiedad del Estado”, calificándola de intento de “robar y judeizar” los territorios palestinos y sosteniendo que la resolución es “nula” y sin legitimidad.
“Es un intento de imponer por la fuerza el asentamiento y la judaización sobre el terreno, en flagrante violación del Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas”, ha señalado en un comunicado difundido por el diario 'Filastín', vinculado al grupo.
En el mismo texto, el movimiento ha subrayado que la decisión aprobada este domingo es “nula y sin valor emitida por una potencia ocupante ilegítima” y ha recalcado que “la resistencia del pueblo palestino” no permitirá los intentos de Israel “de anexión, judeización y desplazamiento”. “La voluntad de nuestro pueblo y su apego a su tierra y a sus derechos nacionales inalienables seguirán siendo la barrera infranqueable contra las políticas y los planes expansionistas de la ocupación”, ha agregado al respecto.
Ante esta situación, Hamás ha instado a la comunidad internacional, incluida la ONU y el Consejo de Seguridad, a asumir “sus responsabilidades legales y políticas” y a adoptar “medidas inmediatas para detener la agresión de la ocupación y sus continuas violaciones contra el pueblo palestino”.
En paralelo, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha repudiado igualmente la medida, que a su juicio supone “una anexión 'de facto' del territorio palestino ocupado”.
“Es una amenaza a la seguridad y la estabilidad, y una peligrosa escalada y una flagrante violación del Derecho Internacional y las resoluciones de legitimidad internacional”, ha señalado en un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias WAFA, donde ha asegurado que la iniciativa de Israel “no otorgará ninguna legitimidad a la ocupación en la tierra del Estado de Palestina”.
Los gobiernos de Qatar, Turquía y Jordania se han unido a las críticas contra la propuesta aprobada este domingo por el Ejecutivo israelí para inscribir grandes extensiones de Cisjordania como “propiedad del Estado”, algo que no se producía desde los inicios de la ocupación en 1967.
La propuesta ha sido impulsada por el ministro de Finanzas y dirigente ultranacionalista Bezalel Smotrich, el ministro de Justicia, Yariv Levin, y el ministro de Defensa, Israel Katz, con el objetivo declarado de regular las explotaciones agrícolas y clarificar el estatus de las áreas ocupadas en los territorios palestinos, un procedimiento administrativo cuya complejidad llevó a Israel a abandonarlo hace décadas.
Según ha indicado el Ministerio de Exteriores israelí en X, la medida se ha adoptado en respuesta a los “procedimientos de asentamiento ilegales que la Autoridad Palestina está promoviendo en la Zona C” de Cisjordania, bajo control administrativo y de seguridad exclusivo de Israel.