Hamás reclama “medidas prácticas” a los once países que censuran el derribo de la sede de UNRWA en Jerusalén

Hamás aplaude la condena de once países por el derribo de la sede de UNRWA en Jerusalén, pero exige que se traduzca en presión efectiva sobre Israel.

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Las autoridades israelíes demuelen un edificio dentro del complejo de la UNRWA en Jerusalén Este Europa Press/Contacto/Jia Maer¡awade

Las autoridades israelíes demuelen un edificio dentro del complejo de la UNRWA en Jerusalén Este Europa Press/Contacto/Jia Maer¡awade

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El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha valorado positivamente la condena formulada este miércoles por once países —nueve europeos, además de Canadá y Japón— contra la demolición por parte de Israel de la sede de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en Jerusalén Este. No obstante, ha reclamado a estos gobiernos que “traduzcan” esa postura en “medidas prácticas” que permitan presionar al Ejecutivo de Benjamin Netanyahu y posibiliten que la Agencia continúe con su labor.

En su comunicado, Hamás se dirige específicamente a las autoridades de España, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Irlanda, Islandia, Japón, Noruega, Portugal y Reino Unido para que “traduzcan su postura en medidas prácticas que ejerzan presión sobre la ocupación, con el fin de garantizar que la UNRWA reanude su labor de ayuda humanitaria a nuestro pueblo palestino”, al tiempo que denuncia la “catástrofe humanitaria” que padecen tanto Cisjordania como la Franja de Gaza.

El movimiento islamista subraya que esta crisis ha sido “provocada por la ocupación y su gobierno fascista, liderado por el criminal de guerra Netanyahu, buscado por el Tribunal Penal Internacional (TPI)”.

Hamás extiende además su llamamiento al conjunto de la comunidad internacional para que “adopten posturas similares para condenar el comportamiento de la ocupación y presionarla para que ponga fin a sus medidas y agresiones contra la UNRWA, y le permita desempeñar sus funciones humanitarias de conformidad con el mandato de Naciones Unidas y sin restricciones ni chantajes”.

La declaración del grupo palestino se produce tras el comunicado de los ministros de Exteriores de los once países, que expresaron su “profunda preocupación” y su “enérgica” condena por la demolición de la sede de la Agencia de la ONU, un hecho que describieron como un “acto sin precedentes” contra este organismo y una “medida inaceptable para socavar su capacidad de operar”.

Mediante esa nota conjunta, los titulares de Exteriores instaron al Gobierno israelí a “cumplir con sus obligaciones internacionales de garantizar la protección e inviolabilidad de las instalaciones de Naciones Unidas”, en línea con la Carta y la Convención General de la ONU. “Hacemos un llamamiento al Gobierno de Israel, miembro de Naciones Unidas, para que detenga todas las demoliciones”, han insistido.

Al mismo tiempo, los once países reiteraron su “pleno apoyo” a la misión “indispensable” de la UNRWA para suministrar servicios esenciales y ayuda humanitaria a la población palestina en los territorios ocupados, incluida Jerusalén Oriental.

En esa línea, resaltaron el compromiso de la Agencia y su papel como “proveedor de servicios” sanitarios y educativos a millones de palestinos en la región, especialmente en la Franja de Gaza, y remarcaron que “Debe poder operar sin restricciones”.