El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha arremetido este viernes contra la iniciativa presentada por el director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza, Nickolai Mladenov, sobre el desarme del grupo islamista, y ha sostenido que “contradice” el plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el futuro de la Franja. La aplicación de este último fue acordada en octubre entre la organización y el Gobierno de Israel.
Basem Naim, representante del brazo político de Hamás, ha señalado que “Mladenov vincula el asunto de las armas con la entrada del comité administrativo (palestino, que se hará cargo de la gestión de Gaza) y las fuerzas internacionales, la retirada de los sionistas y el plan de reconstrucción”.
En esta línea, ha insistido en que dicha propuesta “contradice el acuerdo de Sharm el Sheij, la resolución 2028 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el propio plan de Trump”, antes de acusar al diplomático búlgaro de intentar “girar las cosas de una forma que beneficie a la agenda de la ocupación”.
Naim ha añadido que Mladenov “ignora totalmente el hecho de que la ocupación no ha cumplido nada de la primera fase ni ha dado garantías para la aplicación de sus otros compromisos”, según ha informado el diario palestino ‘Filastin’.
“Mladenov amenaza a los palestinos con un retorno a la guerra en nombre de (el primer ministro de Israel, Benjamin) Netanyahu y su gobierno fascista, en lugar de ser un enviado de un consejo que se autodenomina ‘Junta de Paz’”, ha expuesto, al tiempo que ha denunciado que el enviado “habla de violaciones del alto el fuego sin mencionar quién lo viola, que solo son los israelíes”.
Asimismo, ha remarcado que “Mladenov pasa por alto el asesinato de más de 750 palestinos desde que se firmó el acuerdo”, además de que Israel “evita la entrada de materiales de reconstrucción” y mantiene limitaciones al tránsito en el paso de Rafá, en la frontera con Egipto.
“Quieren lograr sus objetivos a expensas de nuestro pueblo y sus derechos legítimos para satisfacer a los estadounidenses y los israelíes”, ha concluido Naim, después de que Mladenov indicara esta semana que la primera fase del plan para Gaza está “prácticamente completada”.
Las declaraciones de este dirigente de Hamás se han producido pocas horas después de que la cadena qatarí Al Jazeera revelara el contenido de la propuesta trasladada por Mladenov a Hamás. El documento plantea que el desarme del grupo, uno de los elementos centrales del acuerdo, se lleve a cabo de forma gradual durante varias fases a lo largo de ocho meses.
De acuerdo con estas informaciones, el desarme se ejecutaría a cambio de que Israel cumpla sus compromisos, entre ellos la concesión de permisos para la entrada de materiales de construcción en Gaza y el incremento de los envíos de ayuda humanitaria al enclave, aunque por el momento no existe confirmación oficial sobre los detalles de la oferta.
Etapas y obstáculos del plan
Hamás ha reiterado en distintas ocasiones que no aceptará entregar sus armas mientras Israel mantenga su presencia en Gaza. Actualmente, controla cerca del 51% del enclave tras el repliegue de sus fuerzas a la denominada ‘línea amarilla’, fijada en el acuerdo, si bien el grupo denuncia que desde octubre las fuerzas israelíes han modificado sobre el terreno esa línea para ampliar las zonas bajo su dominio.
El movimiento islamista ha recalcado igualmente que rechaza el desarme debido a los ataques continuados de Israel pese al alto el fuego, lo que mantiene en el aire la viabilidad de la propuesta de la Junta de Paz. Este organismo fue impulsado por Trump en el marco de su iniciativa de paz y tiene funciones de supervisión sobre la administración tecnócrata palestina, que aún no ha asumido plenamente sus responsabilidades.
Según Al Jazeera, el plan diseñado por Mladenov prevé que, durante las dos primeras semanas, se alcance un cese total de las operaciones militares y se apliquen los protocolos humanitarios por parte de Israel. A continuación, el comité palestino entraría en Gaza para hacerse cargo de la gestión. Solo después comenzaría el proceso de desarme, que incluiría la destrucción de los túneles utilizados por Hamás.
Transcurridos tres meses, se evaluaría el grado de cumplimiento de las obligaciones previas y, si un comité certifica que las facciones palestinas han sido desarmadas, las tropas israelíes se replegarían al perímetro de Gaza. Las fuerzas israelíes permanecerían en una franja de seguridad aún no delimitada hasta garantizar la “seguridad” en la zona, una indefinición que podría suscitar el rechazo de los grupos palestinos.
En esta fase también se iniciaría el proceso de reconstrucción, con el levantamiento de las restricciones israelíes a la entrada de materiales de doble uso, como cemento, acero, fertilizantes y combustible. En Gaza se han confirmado más de 72.260 muertos y cerca de 172.000 heridos desde el inicio de la ofensiva israelí en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023.