Hegseth reitera que la guerra pretende forzar a Irán a renunciar a las armas nucleares

Hegseth defiende que la ofensiva en Irán busca forzar a Teherán a negociar y renunciar de forma definitiva a las armas nucleares.

1 minuto

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, junto al presidente de EEUU, Donald Trump, en una rueda de prensa desde la Casa Blanca. Europa Press/Contacto/Andrew Leyden

Publicado

1 minuto

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, subrayó este miércoles que el objetivo de la ofensiva en Irán es lograr que las autoridades de la República Islámica “se sienten a una mesa y renuncien a tener armas nucleares”.

Hegseth defendió ante la Cámara de Representantes que “hay que plantarse frente a este tipo de enemigo que está empeñado en conseguir un arma nuclear, y llevarlo a un punto en el que se siente a la mesa para renunciar a ella de una manera que garantice que nunca la tenga”, en referencia a las metas marcadas para la operación militar iniciada por Estados Unidos junto a Israel el pasado 28 de febrero.

El jefe del Pentágono recordó que, aunque las instalaciones nucleares iraníes fueron “bombardeadas y destruidas” durante la campaña de junio de 2025 contra Irán, “sus ambiciones continuaron, y están construyendo un escudo convencional”.

En esta línea, advirtió de que Teherán está siguiendo “la estrategia de Corea del Norte”, que describió por el empleo de misiles convencionales para disuadir ataques, mientras avanza “poco a poco” hacia la obtención de un arma nuclear.

Asimismo, señaló que “el presidente (Donald Trump) vio a Irán en su momento más débil y tomó una medida para garantizar, de una manera que solo Estados Unidos podía hacer junto con nuestros socios israelíes, la seguridad de su escudo convencional”, aludiendo a la decisión de lanzar la ofensiva conjunta.

Estas declaraciones llegan en un momento en el que Trump ha instado a Irán a que “espabile pronto” para encauzar un proceso de negociaciones destinado a cerrar un acuerdo que ponga fin a la ofensiva iniciada por sorpresa el 28 de febrero, en un contexto de bloqueo del diálogo por las discrepancias entre las partes.

Las conversaciones, bajo mediación de Pakistán, permanecen paralizadas desde hace días, ya que las posturas enfrentadas han impedido celebrar una segunda reunión en Islamabad. Mientras tanto, continúa en vigor el alto el fuego decretado por Washington y la crisis se centra en las tensiones por el bloqueo en el estrecho de Ormuz.