Hengli rechaza cualquier lazo con Irán tras las sanciones impuestas por Estados Unidos

Hengli niega negocios con Irán y cuestiona las sanciones de EEUU, mientras el Tesoro la acusa de ser clave en la financiación petrolera de Teherán.

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Imagen del complejo petroquímico de la compañía Hengli en la provincia de Lianoning Europa Press/Contacto/Yang Qing

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La compañía petroquímica china Hengli, que gestiona la segunda mayor refinería privada del país, ha negado de forma tajante mantener cualquier tipo de relación comercial con Irán, el argumento utilizado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para anunciar el pasado viernes sanciones contra la empresa.

En un comunicado remitido este domingo a la Bolsa de Shanghái, la compañía ha subrayado que “La compañía nunca ha realizado transacciones comerciales con Irán, y todos sus proveedores de petróleo crudo se han comprometido y garantizado que el origen del petróleo crudo suministrado no está sujeto a las sanciones de Estados Unidos”.

Hengli ha recalcado que, en la actualidad, su actividad industrial y sus operaciones continúan con “normalidad” y que dispone de “suficientes reservas de crudo para cubrir las necesidades de procesamiento durante más de tres meses”.

Al mismo tiempo, la empresa ha informado de que ha contratado a “un equipo internacional de servicios legales especializados en cumplimiento de sanciones para evaluar sistemáticamente las posibles vías de respuesta”.

En su nota, el grupo expresa además su rechazo frontal a lo que considera una “acusación infundada” acompañada de “sanciones unilaterales ilegales que ignoran los hechos y violan las normas del comercio internacional”.

Acusaciones de vínculos con Irán y su Ejército

En la resolución sancionadora, el Departamento del Tesoro de EEUU sostiene que Hengli Petrochemical (Dalian) Refinery Co, responsable de la gran planta petroquímica situada en la provincia de Liaoning, actúa como un actor “vital” para apuntalar la economía petrolera iraní “al adquirir de Teherán miles de millones de euros de crudo”.

Mientras las grandes refinerías estatales chinas se han apartado de la compra de petróleo iraní, los grandes grupos privados y numerosas pequeñas plantas procesadoras, conocidas como “teteras”, han ocupado ese espacio aprovechando los fuertes descuentos ofrecidos por Teherán.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, el brazo del Tesoro encargado de investigar a estas compañías, concluye que, al menos desde 2023, Hengli ha recibido cargamentos de crudo iraní transportados por varios buques ya sancionados, que en conjunto habrían entregado más de cinco millones de barriles de petróleo procedente de Irán.

Según Washington, Hengli también “ha desempeñado un papel fundamental en la compra de petróleo crudo a las fuerzas armadas iraníes”, operaciones supervisadas por la firma Sepehr Energy Jahan Nama Pars, considerada el brazo comercial del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, lo que habría generado “cientos de millones de dólares en ingresos para el Ejército iraní”.