El partido-milicia chií Hezbolá ha asumido este martes la autoría de varios ataques contra posiciones del Ejército israelí en el norte del país, en plena crisis abierta en Líbano y coincidiendo con el arranque en Washington de contactos directos entre ambos Estados para intentar consolidar un alto el fuego efectivo.
De acuerdo con la información difundida por el diario libanés Al Manar, la organización ha señalado que ha alcanzado el asentamiento de Misgav Am, un kibbutz situado en el norte de Israel, mediante “un bombardeo de cohetes”.
El mismo medio detalla igualmente ataques sobre la ciudad israelí de Kiryat Shemona, también en el norte, con “una andanada de cohetes”, mientras que la localidad fronteriza de Al Jiam, ya en territorio libanés, ha sido escenario de otra ofensiva con cohetes de Hezbolá contra “una concentración de soldados y vehículos enemigos israelíes”.
Estos ataques, que se producen en paralelo a la continuidad de los enfrentamientos con Israel, tienen lugar al tiempo que Líbano inicia este martes conversaciones diplomáticas con su vecino para que el alto el fuego pactado entre Estados Unidos e Irán se haga extensivo al territorio libanés.
“Líbano busca, a través de negociaciones directas con Israel, lograr un alto el fuego”, declaró este lunes el ministro de Exteriores libanés, Yusef Ragi, en la víspera de la reunión prevista en Washington entre los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos, bajo la mediación del Departamento de Estado.
Beirut había solicitado en reiteradas ocasiones a Israel la apertura de un diálogo bilateral, una opción que solo fue aceptada el pasado jueves por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien dio instrucciones para entablar negociaciones directas con Líbano con el objetivo de establecer “relaciones pacíficas” y cooperar en “desmantelar” a Hezbolá.
Las autoridades libanesas también han exigido el desarme del grupo armado, mientras que la formación chií se niega a hacerlo si antes Israel no pone fin a su invasión del país. El conflicto en Irán se ha proyectado sobre Líbano después de que Hezbolá lanzara cohetes contra el Ejército israelí, que ha respondido intensificando sus bombardeos y con un avance terrestre en suelo libanés, que justifica como una operación destinada a crear una franja desmilitarizada que refuerce su seguridad.