El Ejército israelí y el partido-milicia chií libanés Hezbolá han mantenido el cruce de fuego en la zona de la localidad israelí fronteriza de Shtula, en un nuevo episodio de tensión que coincide con la cita diplomática entre Israel y Líbano en Estados Unidos, reunión que ha concluido con el anuncio de la prolongación del alto el fuego durante tres semanas más.
Según un comunicado difundido por la cadena Al Manar, vinculada al grupo, Hezbolá ha reivindicado el lanzamiento de “una salva de cohetes contra el asentamiento de Shtula a las 23.15 del jueves” (hora local, las 0.15 del viernes en la España peninsular y Baleares).
La formación chií ha justificado esta acción contra la citada localidad israelí como “respuesta a la violación del alto el fuego por parte del enemigo israelí y a sus ataques contra la localidad de Yater, en el sur de Líbano”, después de que al menos dos personas, entre ellas un menor, resultaran heridas en un bombardeo sobre esta ciudad de la gobernación meridional de Nabatiye, atacada también en su sector norte, en Shukin, en otra ofensiva que dejó tres fallecidos.
Por su parte, el Ejército de Israel ha asegurado haber contestado de forma inmediata. En una nota oficial, un portavoz militar ha indicado que sus fuerzas “han atacado el lanzador desde el que se han disparado varios cohetes contra la zona de Shtula”.
El representante de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ha añadido que se llevó a cabo un segundo bombardeo contra “otro lanzador, cargado y listo para disparar” y que, ha recalcado, “presentaba una amenaza para las FDI y el Estado de Israel”.
El comunicado castrense israelí se ha hecho público poco más de media hora después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara en sus redes sociales la mencionada extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano.