Hezbolá proclama que está cerca de una victoria histórica tras el alto el fuego entre EEUU e Irán

Hezbolá ve el alto el fuego entre EEUU e Irán como antesala de una victoria histórica y pide a los libaneses no volver aún al sur del país.

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Un hombre con una bandera del partido-milicia chií Hezbolá en una zona bombardeada por Israel en Líbano en 2024 (archivo) Europa Press/Contacto/Ximena Borrazas

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El partido-milicia chií Hezbolá afirmó este miércoles que "está en el umbral de una gran victoria histórica" tras el anuncio del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, aunque ha instado a la ciudadanía libanesa a no regresar todavía a sus hogares en el sur del país, donde Israel mantiene su ofensiva y ha puesto en marcha una nueva incursión en el marco del último conflicto en Oriente Próximo.

"Hoy estamos en el umbral de una gran victoria histórica que será alcanzada gracias a los sacrificios de los muyahidín, la sangre de los mártires y vuestra perserverancia y paciencia sin igual", señaló la organización en un mensaje dirigido al "honorable" pueblo libanés difundido pocas horas después de conocerse el acuerdo, mediado por Pakistán.

En su comunicado, Hezbolá ha reclamado a la población que no se precipite en el retorno a las zonas castigadas por los ataques israelíes. "Les pedimos, en estos momentos críticos, que sean más pacientes y perseverantes y que esperen. No vuelvan a las localidades, pueblos y árabes atacadas en el sur, el valle de la Becá y los suburbios del sur de Beirut antes del anuncio oficial de un alto el fuego en Líbano, dado que este enemigo traicionero y bárbaro, que busca escapar de la imagen de su derrota, podría recurrir a intentos traicioneros de presentar un contexto que sugiera que ha obtenido lo que no logró sobre el terreno", ha recalcado la formación.

En esta línea, el grupo subraya en su primera reacción oficial tras el alto el fuego entre Washington y Teherán que, "si Dios quiere", la población libanesa "volverá pronto a sus localidades y viviendas", "con orgullo, la cabeza alta y victoriosos, como siempre", de acuerdo con las declaraciones recogidas por la cadena de televisión libanesa Al Manar, cercana a Hezbolá.

Paralelamente, el Ejército libanés también ha solicitado a los residentes de las áreas afectadas que se abstengan de regresar por el momento, ante la continuidad de los ataques israelíes en estas regiones. Al mismo tiempo, el presidente del país, Joseph Aoun, ha celebrado el alto el fuego y ha reclamado "una paz regional que incluya a Líbano".

Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel han informado de la suspensión de las ofensivas directas contra territorio iraní, aunque han precisado que sus unidades "mantienen los combates y las operaciones terrestres contra la organización terrorista Hezbolá" en Líbano. Esta posición se alinea con las palabras del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ha reiterado que el acuerdo de alto el fuego no se aplica a Israel, pese a que Pakistán sostuviera lo contrario.

Las autoridades libanesas cifran ya en más de 1.500 las personas fallecidas a causa de los ataques israelíes, que han provocado además más de un millón de desplazados internos. A ello se suman al menos otras 200.000 personas que han huido a la vecina Siria desde el 2 de marzo, según los datos difundidos por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La actual escalada comenzó cuando el Ejército israelí lanzó una campaña de bombardeos y operaciones terrestres contra Líbano en respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte de Hezbolá, que actuó en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. Este ataque se produjo el 28 de febrero en el marco de una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra el país asiático, en plena fase de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo acuerdo nuclear.