Hezbolá rechaza acusaciones indiscriminadas tras el último ataque mortal contra la FINUL y denuncia un doble rasero

Hezbolá niega el ataque mortal contra la FINUL en el sur de Líbano, rechaza las acusaciones de Francia y la ONU y denuncia un doble rasero frente a Israel.

1 minuto

Banderas de Hezbolá acompañan a los convoyes de desplazados que regresan al sur de Líbano Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Publicado

1 minuto

El movimiento chií libanés Hezbolá ha negado de forma tajante que sus combatientes participaran en el ataque contra un contingente de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), registrado este sábado y en el que ha fallecido un militar francés. Al mismo tiempo, ha criticado que la misión de paz de la ONU le haya señalado públicamente en redes sociales mientras, según denuncia, guarda silencio cuando sus propias posiciones son alcanzadas por proyectiles israelíes.

“Negamos cualquier implicación en el incidente con las fuerzas de la FINUL en el sur de Líbano y pedimos cautela a la hora de atribuir culpas y emitir juicios”, ha manifestado el grupo en un comunicado publicado por la cadena libanesa Al Manar, afín al partido chií.

De acuerdo con la versión ofrecida por la FINUL, el suceso se ha producido en la localidad de Ghanduriyé, en el sur del país, cuando un destacamento de ‘cascos azules’ que realizaba tareas de limpieza de explosivos fue atacado por un grupo de hombres armados. El tiroteo causó la muerte del sargento mayor Florian Montorio y dejó heridos a otros tres militares, dos de ellos en estado grave.

En su primera valoración pública, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha asegurado que “todo apunta a que Hezbolá es responsable de este ataque”, mientras que, en su informe preliminar sobre lo ocurrido, la propia FINUL también menciona de forma directa a Hezbolá como “presunto responsable” del asalto.

“Nos sorprenden”, ha lamentado Hezbolá, “las posturas que se apresuran a lanzar acusaciones indiscriminadas, mientras estas mismas partes se hacen las ausentes y callan sus voces cuando el enemigo israelí ataca a las fuerzas de la FINUL”.

El ataque contra el contingente de la ONU tiene lugar en un momento especialmente delicado para Líbano, en pleno y frágil alto el fuego con Israel, tensionado por nuevas operaciones israelíes en las últimas horas. Todo ello ocurre a la espera de un diálogo directo entre las autoridades libanesas e israelíes en el que se abordarán dos asuntos de enorme complejidad: el desarme de Hezbolá y la retirada de las tropas israelíes desplegadas en el sur del país, donde han entrado para establecer, según el Ejército de Israel, una “zona de seguridad”.