Hezbolá rechaza negociaciones directas con Israel y exige un alto el fuego

Fayyad ha subrayado que la posición del gobierno libanés debería priorizar la retirada de las tropas israelíes del territorio libanés

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Llamas provocadas por un ataque de Israel sobre Beirut, capital de Líbano Europa Press/Contacto/Bilal Jawich

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El legislador del partido milicia chií Hezbolá, Ali Fayyad, ha declarado este jueves que el grupo rechaza las negociaciones directas con Israel y que cualquier avance debe estar condicionado a un alto el fuego previo impuesto por el gobierno libanés.

La declaración de Fayyad surge después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunciara que había ordenado a su gabinete iniciar conversaciones directas con Líbano para avanzar en un acuerdo de paz que incluya el desarme dee Hezbulá

Fayyad ha subrayado que la posición del gobierno libanés debería priorizar la retirada de las tropas israelíes del territorio libanés y garantizar el regreso seguro de las personas desplazadas a sus hogares, antes de emprender cualquier medida adicional.

Escalada militar y presión internacional

El cruce de posiciones se produce en una jornada marcada por la intensificación del conflicto. Según el Ministerio de Salud libanés, los ataques israelíes del miércoles dejaron al menos 303 muertos, elevando a cerca de 1.900 las víctimas mortales desde el 2 de marzo, con miles de heridos y amplias zonas devastadas en su mayor ola de ataques desde el inicio de la guerra.

En este contexto, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha advertido de que la gestión del estrecho de Ormuz “entrará en una nueva fase”, en lo que se interpreta como un aviso estratégico sobre uno de los puntos clave del comercio energético mundial.

Diplomacia frente a confrontación

Mientras tanto, la comunidad internacional insiste en la vía diplomática. Desde la ONU, el secretario general António Guterres ha respaldado las negociaciones, aunque recordando que “no hay solución militar” al conflicto.

Sin embargo, las posiciones sobre el terreno siguen alejadas. Israel mantiene su presión militar sobre Hezbolá, al que considera una amenaza directa, mientras que el grupo chií y sus aliados condicionan cualquier diálogo a un cese inmediato de las hostilidades.

El resultado es un escenario de alta incertidumbre, en el que los intentos de negociación conviven con una escalada bélica que sigue aumentando el número de víctimas y el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance.