Hezbolá se atribuye un ataque con drones contra la base aérea israelí de Ramat David

Hezbolá se atribuye un ataque con drones contra la base aérea de Ramat David en represalia por la ofensiva israelí sobre Beirut y el sur de Líbano.

2 minutos

Seguidores de Hezbolá se manifiestan en Beirut en solidaridad con los dirigentes de Irán Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Seguidores de Hezbolá se manifiestan en Beirut en solidaridad con los dirigentes de Irán Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Comenta

Publicado

2 minutos

El grupo chií libanés Hezbolá ha asumido este martes la responsabilidad de un ataque con drones contra la base aérea de Ramat David, ubicada al sureste de Haifa, como represalia por los recientes bombardeos del Ejército israelí sobre decenas de localidades libanesas, incluida la capital, Beirut.

Según la organización, el objetivo del ataque han sido “los radares y salas de control” de una de las tres principales instalaciones de la Fuerza Aérea de Israel, llevada a cabo “con un escuadrón de drones”, de acuerdo con un comunicado difundido por la cadena de televisión Al Manar, cuya sede en el sur de Beirut fue atacada de madrugada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

Hezbolá ha explicado que la operación se enmarca “en respuesta a la criminal agresión israelí que afectó a docenas de ciudades y pueblos libaneses, incluidos los suburbios del sur de Beirut”.

Por segundo día consecutivo, el Ejército israelí ha lanzado una nueva serie de bombardeos sobre territorio libanés, después de ordenar la evacuación de residentes en varias zonas, especialmente en el barrio de Haret Hreik y, más recientemente, en el de Hadath, ambos situados en el sur de la capital.

El portavoz en árabe de las FDI, Avichay Adraee, ha sostenido que los civiles de estas áreas “se encuentran cerca de instalaciones y objetivos pertenecientes a Hezbolá, que las FDI atacarán con fuerza próximamente” y ha ampliado esta advertencia a más de 50 localidades del este y sur de Líbano, entre ellas Jiam, Marjayoun, Bint Jbeil, Nabatiyé y Sidón.

El grupo chií ha defendido también el ataque lanzado la víspera contra territorio israelí, al que califica como un “acto defensivo y derecho legítimo” tras más de un año de supuestas violaciones del alto el fuego por parte de las FDI. Con anterioridad, había vinculado sus acciones a la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de bombardeos atribuida a Estados Unidos e Israel el pasado sábado.

Las autoridades libanesas han informado de que más de 50 personas han perdido la vida y 154 han resultado heridas desde el inicio de la “campaña ofensiva” del Ejército israelí contra la capital y el sur del país, una escalada que ha obligado a desplazarse al menos a 29.000 ciudadanos.

Israel ha llevado a cabo numerosos ataques aéreos sobre Líbano pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra infraestructuras y actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulnera el pacto. Tanto el Gobierno libanés como la formación chií han rechazado este argumento, y Naciones Unidas también ha condenado los bombardeos.

El acuerdo de alto el fuego estipulaba la retirada de las fuerzas de Israel y Hezbolá del sur de Líbano. No obstante, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en territorio libanés, una presencia que Beirut y el partido-milicia chií critican abiertamente y cuyo desmantelamiento reclaman.