Cuenta atrás para la llegada del nuevo embajador estadounidense a Madrid

La Embajada estadounidense se prepara para la llegada de León en dos semanas, con el gasto militar en el centro del debate

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El nuevo embajador del presidente estadounidense, Donald Trump, en España, Benjamín León, próximo al secretario de Estado, Marco Rubio, tiene previsto comenzar oficialmente sus funciones el próximo 16 de febrero, según ha podido saber Demócrata. Al frente, una misión clara: lograr que España dé su brazo a torcer en cuestiones estratégicas como el aumento del gasto en Defensa, uno de los asuntos en los que el Gobierno de Pedro Sánchez se ha mostrado más reticente.

La llegada de León a Madrid se produce en un momento de relevancia diplomática dentro del marco atlántico, con Washington presionando a varios socios europeos para que incrementen sus compromisos presupuestarios en materia militar. España, que aún se encuentra lejos de las metas exigidas por Estados Unidos y la OTAN, aparece como uno de los principales objetivos de esta nueva etapa.

La Embajada de Estados Unidos en Madrid trasladó su enhorabuena a León, empresario de origen cubano, después de que fuera designado por Trump a comienzos de enero de este año, poco antes de su regreso a la Casa Blanca el pasado 20 de enero.

“Estamos deseando darle la bienvenida en Madrid, donde presentará sus cartas credenciales al Rey Felipe VI, y trabajará para promover los intereses de Estados Unidos y seguir reforzando la relación que une a nuestros países”, ha señalado la misión diplomática en su perfil en la red social X.

Presión sobre el gasto militar español

El principal reto político del nuevo embajador estará centrado en una exigencia concreta: que España avance hacia el objetivo del 5% del PIB destinado a Defensa, una cifra que la Administración Trump considera indispensable para garantizar el equilibrio dentro de la Alianza Atlántica.

En su intervención ante la comisión de Exteriores del Senado estadounidense a mediados de octubre, León afirmó que su prioridad será “revertir” lo que calificó como el “gran error” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por no comprometerse plenamente con ese umbral de gasto, pese al acuerdo alcanzado en la cumbre de líderes de la OTAN celebrada a finales de junio en La Haya.

En aquella sesión, subrayó que “es realmente preocupante” que Sánchez “se comprometiera” junto al resto de socios europeos a lograr la meta del 5% y que ahora sostenga que “solo llegarán al 2%”, en línea con las críticas que Trump ha expresado en varias ocasiones sobre la posición del Ejecutivo español.

“Trabajaré diligentemente con el Gobierno español para que comprendan que es un gran error (...), para revertir y cumplir con el compromiso”, prometió León, que se convertirá en una de las voces más firmes de Washington en Madrid.

La insistencia estadounidense responde a una estrategia más amplia: Trump ha reiterado que Estados Unidos no puede seguir asumiendo la mayor parte del esfuerzo militar occidental mientras algunos aliados europeos mantienen niveles de inversión considerados insuficientes.

España como socio estratégico de Washington

Durante su audiencia de confirmación, León recordó que España “siempre ha sido un gran socio de Estados Unidos durante casi toda su vida” y remarcó que “han sido un gran anfitrión” de las Fuerzas Armadas estadounidenses “durante 70 años, y más”.

El embajador aludió directamente a los Pactos de Madrid de 1953, a través de los cuales Washington obtuvo varias bases militares en territorio español, consolidando una cooperación que sigue siendo clave en el Mediterráneo y el flanco sur europeo.

Actualmente, instalaciones como la base naval de Rota o la base aérea de Morón continúan desempeñando un papel fundamental en las operaciones estadounidenses y de la OTAN, especialmente en escenarios como el norte de África, Oriente Medio o el control marítimo del Estrecho.

En este contexto, la Administración Trump busca que España acompañe esa relevancia estratégica con un compromiso presupuestario acorde, algo que el Gobierno español ha defendido de forma más gradual y prudente.

Elogios personales de Trump al nominado

Trump, por su parte, ensalzó la trayectoria personal y profesional de León, de 80 años, al anunciar su nominación oficial. “Vino a Estados Unidos desde la Cuba comunista cuando tenía 16 años, con solo cinco dólares en el bolsillo, y logró convertir su empresa, Leon Medical Centers, en un increíble negocio”, afirmó el presidente estadounidense.

León representa así un perfil empresarial clásico dentro del trumpismo: un inmigrante convertido en empresario de éxito, con fuertes vínculos con el Partido Republicano y con posiciones firmes en política exterior.

Su cercanía a Marco Rubio, una de las figuras más influyentes del ala dura republicana en asuntos internacionales, refuerza la idea de que su embajada en Madrid tendrá un marcado carácter político, más allá del tradicional papel diplomático.

Vacío diplomático tras la salida de Reynoso

Desde la salida anticipada de la anterior embajadora, Julissa Reynoso, que abandonó su puesto en junio de 2024 para retomar su carrera profesional en Estados Unidos tras haber sido nombrada por Joe Biden, Washington no contaba con un representante al máximo nivel en Madrid.

La llegada de León pone fin a ese vacío y abre una nueva etapa en las relaciones bilaterales, marcada por la presión sobre el gasto militar, el reposicionamiento de Estados Unidos en Europa y la voluntad de Trump de exigir a sus aliados un mayor esfuerzo económico y estratégico.

Con su desembarco previsto para febrero, España se prepara para una embajada que podría convertirse en uno de los principales focos diplomáticos del nuevo mandato republicano.