Este fin de semana, el gobierno de Hong Kong ha declarado la detención de 30 proyectos constructivos para revisar sus medidas de seguridad, tras un incendio en el complejo Wang Fuk que resultó en la muerte de al menos 128 personas y dejó cerca de 200 desaparecidos.
El Departamento de Edificaciones ha utilizado sus poderes legales para ordenar la paralización de los proyectos a cargo de Prestige Construction & Engineering Company Limited, la misma empresa que manejaba las renovaciones en Wang Fuk, debido a que sus materiales podrían haber contribuido a la propagación del fuego.
“La suspensión temporal de las obras tiene como objetivo salvaguardar la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios. El impacto en el avance de los proyectos dependerá de si los contratistas acaban poniendo en marcha un plan de seguridad en la obra que pueda convencer al Departamento de Edificaciones”, se indica en un comunicado en el sitio web del Gobierno de Hong Kong.
Es importante mencionar que dos directores y un consultor de ingeniería de Prestige Construction & Engineering fueron detenidos el jueves por la Policía bajo sospecha de homicidio involuntario. Aunque fueron puestos en libertad bajo fianza el viernes, fueron arrestados nuevamente por la Comisión Independiente contra la Corrupción en relación con una investigación paralela sobre el incidente.
