La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha advertido este miércoles de que el ataque “descarado” llevado a cabo por el Ejército de Estados Unidos contra Venezuela, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, corre el riesgo de desencadenar “otro desastre humanitario” en un país ya sumido en una profunda crisis.
“Los venezolanos tienen derecho a elegir libremente a sus propios líderes y decidir el futuro de su nación”, ha afirmado la directora para las Américas de la organización, Juanita Goebertus. “Al contrario, Estados Unidos parece dispuesto a promover que continúe el aparato represivo de Maduro mientras este favorezca sus intereses políticos y económicos”, ha lamentado, de acuerdo con un comunicado difundido por HRW.
En la misma línea, Goebertus ha llamado a los gobiernos de otros países a “centrarse en proteger los derechos de los venezolanos que han sufrido durante una década a manos del Gobierno de Maduro”. “La decapitación del Gobierno por parte de Trump no protege a los venezolanos de nuevos abusos”, ha añadido, insistiendo en que la población sigue expuesta a violaciones de Derechos Humanos.
La ONG ha explicado que el ataque estadounidense se dirigió contra varias instalaciones militares y dejó decenas de muertos. Además, ha subrayado que, “durante los preparativos”, Estados Unidos “ejecutó extrajudicialmente al menos a 115 personas en embarcaciones que traficaban drogas en el mar Caribe y el océano Pacífico”, lo que, según la organización, podría constituir graves vulneraciones del Derecho Internacional.
“Trump también afirmó que Estados Unidos administrará Venezuela hasta que se produjera una transición sensata. El Gobierno estadounidense no ha especificado cuándo ni cómo se llevaría a cabo la transición, ni si dicho proceso incluirá elecciones libres y justas, la liberación de presos políticos y otras reformas clave en materia de Derechos Humanos”, recoge el documento, en el que se critica la falta de un plan claro.
HRW recuerda que, de acuerdo con el grupo pro bono Foro Penal, más de 860 presos políticos siguen encarcelados en Venezuela. A ello se suma que la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional mantiene abierta una investigación por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en el país desde 2014.
“Durante más de una década, los venezolanos han sufrido una crisis humanitaria, que incluye una grave escasez de alimentos y medicamentos. Siete millones de venezolanos han huido del país y otros 14,2 millones tienen graves necesidades humanitarias”, ha señalado HRW, incidiendo en la magnitud del deterioro social y económico.
Por este motivo, la organización ha instado a los dirigentes internacionales a “impulsar una transición democrática en Venezuela, exigir la liberación de los presos políticos y promover la rendición de cuentas por las graves violaciones de Derechos Humanos cometidas por el Gobierno”. Del mismo modo, ha reclamado a Estados Unidos que “cumpla con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional” en todas sus actuaciones vinculadas a la crisis venezolana.