La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este lunes que el Ejército israelí utilizó fósforo blanco a comienzos de marzo sobre áreas residenciales de una localidad del sur de Líbano, lo que supondría una vulneración del Derecho Internacional en el contexto de su renovada ofensiva contra el partido-milicia chií Hezbolá.
“El uso ilegal de fósforo blanco por parte del Ejército israelí sobre áreas residenciales es extremadamente alarmante y tendrá consecuencias terribles para los civiles”, ha señalado en un comunicado el investigador de HRW en Líbano, Ramzi Kaiss, quien ha subrayado que sus efectos pueden provocar heridas y quemaduras que causan “sufrimiento de por vida” o incluso la muerte.
El fósforo blanco, una sustancia química incorporada a proyectiles de artillería, bombas y cohetes que se inflama al entrar en contacto con el oxígeno, se emplea con distintos fines militares, como marcar objetivos, enviar señales o atacar directamente a personal y equipamiento en el campo de batalla.
Sin embargo, su uso indiscriminado en zonas con alta concentración de población civil está prohibido por el Derecho Internacional. HRW ha indicado que la preocupación por su empleo en áreas habitadas aumenta a la vista de la técnica observada en los vídeos analizados, ya que, según la altitud y el ángulo de detonación, la explosión en el aire puede exponer a un número mayor de personas y edificios a posibles daños que cuando el estallido se produce a ras de suelo.
La ONG ha revisado y confirmado hasta siete imágenes que apuntan al lanzamiento de este tipo de munición en el sur de Líbano. En una de ellas se aprecian al menos dos proyectiles de fósforo blanco disparados el 3 de marzo por artillería contra un barrio residencial de la localidad de Yohmor. La configuración de la nube de humo resultante era “totalmente consistente” con estas municiones, en concreto con la serie M825 de 155 milímetros, cuando detonan en el aire.
Con anterioridad, el portavoz del Ejército israelí, Avichai Adrai, había instado a los habitantes de Yohmor y de otras 50 localidades cercanas a “evacuar inmediatamente” sus viviendas y alejarse a más de 1.000 metros, en el marco de la nueva ofensiva puesta en marcha el 2 de marzo contra Hezbolá.
La organización también ha autenticado y geolocalizado fotografías difundidas en redes sociales a las 11.34 y a las 13.36 horas (hora local) del 3 de marzo por los servicios de emergencias civiles en Yohmor, en las que se ve a operarios extinguiendo incendios en los tejados de edificios de viviendas y en un vehículo. El examen de HRW concluye que las llamas fueron originadas por las cuñas de fieltro características de este tipo de proyectiles.
HRW, que ya había documentado el uso extendido de fósforo blanco por parte de las fuerzas israelíes entre octubre de 2023 y mayo de 2024 en aldeas fronterizas del sur de Líbano, ha remarcado que existen alternativas a estas municiones, como los proyectiles de humo M150, que ofrecen un efecto similar y pueden reducir “drásticamente” los daños a la población civil.
“Israel debe detener de inmediato esta práctica y los Estados que le suministran armas, incluyendo municiones de fósforo blanco, deben suspender inmediatamente la asistencia militar y las ventas de armas e instar a Israel a dejar de disparar esas municiones en áreas residenciales”, ha concluido Kaiss.