La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), centrada en la vigilancia de la situación de los Derechos Humanos a nivel global, ha reclamado a Hungría que proceda al arresto del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, si finalmente se desplaza al país este sábado. La ONG subraya que el dirigente continúa sujeto a una orden de detención emitida por el Tribunal Penal Internacional (TPI) y que, pese al anuncio de Budapest de abandonar la corte, las autoridades húngaras siguen legalmente obligadas a detenerle.
El Gobierno húngaro comunicó en abril del año pasado su intención de retirarse del Tribunal Penal Internacional, pocas horas después de que Netanyahu realizara su primera visita de Estado al país desde el inicio de la guerra de Gaza. En aquel momento, el primer ministro israelí ya llevaba cinco meses bajo orden de arresto, junto con su entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra contra la población palestina del enclave.
Sin embargo, Hungría no ha consumado todavía su salida efectiva del TPI. El anuncio de retirada debe ir acompañado de una notificación formal por escrito al secretario general de la ONU para abandonar el tratado y, además, esta decisión solo entra en vigor un año después de comunicarse, tal y como establece el artículo 127 del Estatuto de Roma, el texto constitutivo del Tribunal Penal Internacional. Por ello, el país continuará siendo Estado parte hasta abril de este año.
En este contexto, HRW insta al Ejecutivo de Viktor Orbán a que “detengan a Netanyahu si entra en territorio húngaro”, tal y como es su plan, según indicaron el pasado fin de semana fuentes de su oficina al diario “The Times of Israel”, con motivo de su participación en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Este foro, de origen estadounidense, se ha exportado en los últimos años a países aliados de la Administración Trump, entre ellos Hungría.
La investigadora de HRW experta en justicia internacional, Alice Autin, ha recordado el procedimiento y ha advertido sobre el impacto de permitir que Netanyahu regrese a Israel sin ser detenido: “Hungría va a enquistar la impunidad ante los graves crímenes que se cometen en Palestina y traicionará una vez más a las víctimas a las que se les lleva negando la justicia desde hace demasiado tiempo”.
Netanyahu ya viajó a Hungría en abril del año pasado desafiando la orden de arresto del TPI por crímenes de guerra y contra la Humanidad en el marco de las investigaciones sobre la ofensiva militar en la Franja de Gaza. Fue entonces cuando el Gobierno de Orbán inició formalmente el proceso para sacar a Hungría del tribunal internacional.