Hungría expulsa a siete empleados de un banco ucraniano que Kiev denuncia como secuestrados

Hungría expulsa a siete empleados de Oschadbank detenidos con dinero y oro, mientras Ucrania denuncia un “secuestro” y crece la tensión bilateral.

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Viktor Orbán, primer ministro de Hungría. Europa Press/Contacto/David Balogh

Viktor Orbán, primer ministro de Hungría. Europa Press/Contacto/David Balogh

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El Gobierno de Hungría ha comunicado este viernes la expulsión de los siete trabajadores del banco estatal ucraniano Oschadbank, detenidos el día anterior bajo la sospecha de un presunto delito de blanqueo de capitales y que, según Kiev, fueron “secuestrados”, en un nuevo episodio de fricción entre ambos países.

El portavoz del Ejecutivo húngaro, Zoltan Kovacs, detalló que estas siete personas, entre ellas un exgeneral de los servicios de inteligencia ucranianos, fueron localizadas mientras trasladaban “grandes cantidades” de dinero en metálico desde territorio húngaro hacia Ucrania, y ha exigido aclaraciones al Gobierno ucraniano.

“Desde enero, 900 millones de dólares y 420 millones de euros en efectivo, así como 146 kilos de oro han sido transferidos a través de Hungría a Ucrania”, ha advertido Kovacs, quien han anunciado la expulsión de estas siete personas, a través de un mensaje publicado en sus redes sociales.

Kovacs ha señalado que las autoridades de Budapest analizan si estos fondos podrían estar relacionados con lo que ha descrito como “mafia de guerra ucraniana”. Durante la operación, la Oficina Nacional de Impuestos y Aduanas (NAV) se incautó de 40 millones de dólares, 35 millones de euros y nueve kilos de oro.

En paralelo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania ha instado en las últimas horas a sus ciudadanos a evitar viajar a Hungría y ha exigido la liberación inmediata de los siete empleados del Oschadbank.

La “retención injustificada” de estas siete personas, como lo definió el titular de la cartera, Andri Sibiga, se produjo cuando “transportaban divisas y metales bancarios” entre del Raiffeisen Bank Austria, en Viena, al Oschadbank, a su paso por la capital de Hungría, Budapest.

Las ya tensas relaciones entre Kiev y Budapest por la posición húngara ante la guerra en Ucrania se han deteriorado aún más en las últimas semanas, después de que las autoridades ucranianas hayan estado bloqueando el tránsito de crudo ruso por el oleoducto Druzhba, la principal ruta de abastecimiento energético para Hungría y Eslovaquia, que alertan de que su seguridad energética se encuentra amenazada.