Hungría justifica su veto a las sanciones contra Rusia y acusa a Kiev de atacar su soberanía energética

Hungría mantiene su veto a sanciones y préstamo a Ucrania alegando chantaje energético y defendiendo su derecho a seguir comprando crudo ruso.

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El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán PRESIDENCIA DE HUNGRÍA

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán PRESIDENCIA DE HUNGRÍA

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El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, ha vuelto a respaldar el bloqueo de Budapest al nuevo paquete de sanciones de la UE contra Rusia y al préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Kiev. Como argumento, ha insistido en que “Ucrania odia a Hungría” y ha recalcado que su país es libre y soberano para decidir de quién compra energía, mientras que Kiev “no tiene derecho” a poner en peligro la seguridad energética húngara.

“No odiamos a Ucrania, el problema es que el Estado ucraniano odia a Hungría y ha llevado a cabo un enfoque político antihúngaro durante los últimos diez años. Ucrania se ha comportado de manera muy hostil hacia Hungría”, ha afirmado el jefe de la diplomacia húngara ante los periodistas antes de entrar a la reunión de ministros de Exteriores de los Veintisiete que se celebra este lunes en Bruselas.

Szijjártó ha reivindicado el “derecho soberano nacional” de Hungría a seguir adquiriendo crudo ruso, alegando que su Gobierno no está dispuesto a “comprar fuentes de energía más caras que las actuales”. Ha añadido que el volumen de petróleo que Budapest adquiere a Moscú representa un “insignificante” 0,2% del PIB ruso.

“Entiendo que hay algunos consejos y buenas ideas sobre cómo deberíamos hacerlo, pero yo nunca doy ningún tipo de consejo ni buena idea a otros países sobre cómo configurar su combinación energética nacional. Así que se trata de un enfoque muy hipócrita”, ha continuado en su intervención.

El ministro húngaro ha arremetido con dureza contra Ucrania, a la que acusa de que “no tiene derecho a poner en riesgo” la seguridad energética de Hungría. Por ello, ha exigido a Kiev que “reinicien inmediatamente” el envío de petróleo hacia su territorio, puesto que, según ha dicho, “no existe ninguna razón técnica ni física” que justifique la interrupción del flujo.

En paralelo, Szijjártó ha cargado contra la Comisión Europea, a la que, en su opinión, ve actuando como “una Comisión de Ucrania”. “Es muy frustrante, para ser sincero, que aquí en Bruselas normalmente se posicionen del lado de un Estado no miembro de la UE en contra de Estados miembros de la UE”, ha señalado.

El jefe de la diplomacia húngara ha precisado que “cuando los ucranianos decidan reanudar los suministros de petróleo”, entonces Budapest estará dispuesto a reconsiderar su postura sobre el paquete de sanciones a Rusia y sobre el préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev. Ha subrayado que el oleoducto Druzhba “no ha sido alcanzado por ningún ataque ruso” y “no ha sufrido daños”, por lo que no ve justificación para el corte.

“Es puramente una decisión política de Ucrania. Es un chantaje puro contra Hungría para cambiar nuestra posición respecto a Ucrania y la adhesión a la UE y todo ese tipo de cuestiones. Por supuesto, se coordinan con nuestra oposición, ya que estamos en la fase preparatoria de nuestras elecciones”, ha aseverado Szijjártó.

El ministro ha concluido remarcando que “la pelota está en su tejado” y ha reiterado que Hungría no dará luz verde al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia “porque Ucrania ha decidido no reanudar los suministros de petróleo a Hungría” y, con ello, está comprometiendo su seguridad energética.

BLOQUEO DE HUNGRÍA EN REPRESALIA A UCRANIA

Este domingo, el titular de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, ya había adelantado que mantendría el bloqueo en el Consejo de Asuntos Exteriores de este lunes “hasta que Ucrania no reanude el transporte de petróleo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba”, advirtiendo de que, mientras tanto, no permitirá “que se tomen decisiones importantes para Kiev”.

El pasado viernes, Budapest ya había avisado de que vetaría el préstamo de 90.000 millones de euros de la UE para Ucrania, tras acusar al Gobierno de Volodimir Zelenski de estar “chantajeando” a Hungría al detener el tránsito de crudo en coordinación con Bruselas y con la oposición húngara, con el objetivo de provocar cortes en el suministro del país y encarecer el precio de los combustibles en vísperas de las elecciones.

La posición de Hungría se produce en un contexto en el que el oleoducto Druzhba, el más largo del planeta y principal ruta de transporte del petróleo ruso hacia Europa, se encuentra paralizado. Esta infraestructura se ha convertido en objetivo de Ucrania, que la ha atacado en varias ocasiones desde el inicio de la guerra, lo que ha provocado el malestar de Hungría y Eslovaquia, que denuncian que estas acciones ponen en cuestión su seguridad energética.