Hungría tacha de teatro político la misión de la UE para revisar el oleoducto Druzhba

Hungría acusa a Kiev y Bruselas de “teatro político” por la misión de la UE al oleoducto Druzhba y amenaza con vetar nuevos apoyos europeos.

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Péter Szijjarto, ministro húngaro de Asuntos Exteriores. íhová Michaela/CTK/dpa

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El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjarto, ha descalificado este martes como “teatro político” el entendimiento alcanzado entre el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para organizar el envío de una delegación de la Unión Europea a Ucrania con el objetivo de inspeccionar el estado del oleoducto Druzhba, dañado desde hace semanas tras un ataque ruso.

En un mensaje publicado en sus redes sociales, el jefe de la diplomacia húngara ha recordado que “después de casi 50 días, la Comisión Europea se ha percatado de que dos Estados miembros se encuentran sometidos a un bloqueo petrolero por parte de Ucrania, y ahora promete resolver la situación”, abriendo así una dura crítica a Bruselas.

Szijjarto ha insistido en que “no se dejen engañar. Esto es un juego político. Cada paso ha sido coordinado entre Kiev y Bruselas. No finjamos que Von der Leyen está resolviendo un problema del que antes no tenía conocimiento”, poniendo en duda la espontaneidad del acuerdo entre la Comisión Europea y el Gobierno ucraniano.

El ministro húngaro ha terminado su mensaje exigiendo tanto a Von der Leyen como al presidente Zelenski que pongan fin a este “teatro político” y que levanten de forma inmediata el “bloqueo petrolero” que, a su juicio, está afectando directamente a Hungría.

La reacción de Budapest llega después de que Zelenski haya dado luz verde este martes a que una misión comunitaria se desplace a territorio ucraniano para evaluar sobre el terreno los daños en el Druzhba, el principal conducto de entrada de crudo ruso hacia varios países de Europa central, entre ellos Eslovaquia y Hungría, cuya dependencia de este oleoducto es especialmente elevada.

Mientras Kiev defiende que cortar el flujo de petróleo ruso hacia Europa es imprescindible para reducir las fuentes de financiación de Moscú, el Gobierno de Viktor Orbán ha advertido de que bloqueará cualquier nuevo paquete de apoyo europeo si se mantiene cerrado el Druzhba, incluyendo un préstamo de 90.000 millones de euros actualmente en negociación.

A finales de enero, las autoridades ucranianas denunciaron que un ataque ruso contra las instalaciones del oleoducto en Leópolis obligó a interrumpir el suministro hasta completar las reparaciones necesarias. Desde entonces, Orbán ha reclamado públicamente al presidente Zelenski que acelere los trabajos para restablecer el flujo.

En este contexto de tensión, en los últimos días Hungría se ha incautado de activos del banco estatal ucraniano Oschadbank valorados en decenas de millones de euros, además de nueve kilos de oro que portaban siete de sus empleados cuando atravesaban territorio húngaro. El Gobierno de Budapest ha reconocido que condiciona la devolución de estos bienes al desbloqueo del oleoducto Druzhba.