La Comisión Europea ha comunicado que Hungría y Eslovaquia han comenzado a utilizar parte de sus reservas estratégicas de petróleo y que, además, ya están siendo abastecidas con crudo no ruso mediante el oleoducto del Adriático, después de que el oleoducto Druzhba fuera atacado por Rusia y quedara fuera de servicio a la espera de que Ucrania lleve a cabo las reparaciones necesarias.
Tras la reunión celebrada este miércoles del Grupo de Coordinación del Petróleo de la UE, la portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario, Anna-Kaisa Itkonen, explicó que tanto Budapest como Bratislava han empezado a liberar existencias equivalentes a 90 días de consumo, como respuesta al daño sufrido por el ramal sur del Druzhba. Por esta infraestructura se acusa a Kiev de un sabotaje, mientras que las autoridades ucranianas responsabilizan a Moscú de la destrucción del oleoducto.
“Tanto Hungría como Eslovaquia han confirmado que han comenzado a liberar sus reservas estratégicas de petróleo. Estas reservas se mantienen en todos los Estados miembro precisamente para gestionar situaciones como esta”, ha detallado la portavoz comunitaria, que ha señalado que existe una ruta alternativa de suministro para estos países, el oleoducto Adriático.
En este contexto, indicó que Croacia ha trasladado en la misma reunión que ya está enviando “crudo no ruso” a través de dicha infraestructura hacia Hungría y Eslovaquia, y que dispone de “capacidad suficiente” para incrementar el flujo y “cubrir plenamente” las necesidades de ambos Estados miembros.
Asimismo, recordó que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se comprometió este miércoles ante la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a agilizar los trabajos de reparación del Druzhba, teniendo en cuenta que Rusia “destruye de forma sistemática” todo lo que reconstruye Kiev, llegando incluso a causar la muerte de civiles durante esas labores.
“En cualquier caso, siempre que haya suministro, su origen no debería suponer ninguna diferencia para los ciudadanos en términos de seguridad energética. De hecho, si podemos avanzar en la eliminación progresiva del crudo ruso, ese es, en última instancia, el objetivo”, ha proseguido en su explicación, desmintiendo que haya una situación de peligro para Hungría y Eslovaquia.