Detenciones en el aeropuerto en plena protesta contra las deportaciones
Cientos de personas se concentraron este viernes en el aeropuerto internacional de Minneapolis–Saint Paul International Airport, en el estado de Minnesota, para protestar contra los vuelos de deportación organizados por el ICE. Según las autoridades aeroportuarias, alrededor de 100 líderes religiosos y decenas de activistas fueron arrestados por rebasar los límites del permiso de protesta y alterar el funcionamiento del recinto.
Los detenidos recibieron cargos menores por allanamiento y desobediencia y fueron puestos en libertad horas después. La concentración buscaba presionar a las aerolíneas para que dejaran de colaborar con el Departamento de Seguridad Nacional en los traslados de personas migrantes detenidas.
Niños arrestados
El operativo migratorio ha generado aún más indignación social por la detención de varios menores, incluidos un niño de 5 años y otros estudiantes de entre 10 y 17 años, según autoridades escolares de Minnesota.
Las familias, muchas con casos de asilo activos y sin órdenes de deportación, han denunciado que los agentes federales arrestaron a estos niños en distintos momentos del día -algunos incluso mientras se dirigían a la escuela o al llegar a casa- generando miedo y protestas entre padres, docentes y comunidades locales que piden la protección de menores en medio de la confrontación por las redadas.
Protestas extendidas y cierre simbólico de negocios
La protesta en el aeropuerto fue una más dentro de una jornada de movilizaciones en todo el estado, impulsadas por sindicatos, organizaciones comunitarias y grupos religiosos. Los organizadores aseguraron que más de 700 negocios cerraron sus puertas en señal de solidaridad, en lo que denominaron un “apagón económico”. En escaparates y puertas aparecieron carteles con el lema “ICE OUT!”.
Las marchas se desarrollaron en condiciones extremas, con temperaturas bajo cero y sensación térmica cercana a los –40 grados, sin que ello frenara la asistencia masiva en el centro de Minneapolis y Saint Paul.
“La política migratoria es inmoral”, denuncian los líderes religiosos
Entre los participantes se encontraba la reverenda Elizabeth Barish Browne, llegada desde Wyoming, quien calificó la ofensiva migratoria de la Administración Trump como “claramente inmoral”. “Hace frío, sí, pero el hielo verdaderamente peligroso no es el del clima”, afirmó en declaraciones a la prensa estadounidense.
Un contexto marcado por la violencia y la indignación social
Las protestas se suceden a diario desde la muerte de Renée Good, tiroteada el 7 de enero por un agente del ICE, un caso que ha abierto un intenso debate nacional sobre el uso de la fuerza y la formación de los agentes migratorios.
A ello se suma la reciente detención de un niño de cinco años junto a su padre en Minneapolis, un episodio que ha provocado una fuerte conmoción social tras conocerse que el menor fue trasladado a un centro de detención en Texas.
Desde el Gobierno federal, el vicepresidente JD Vance defendió la actuación de los agentes, mientras responsables de la Patrulla Fronteriza criticaron la cobertura mediática de los hechos. Para los manifestantes, sin embargo, Minnesota se ha convertido en epicentro de la contestación a la política migratoria del presidente Donald Trump, con un pulso social que no da señales de aflojar.