La Justicia de Colombia ha sentenciado este viernes a Simeón Peréz Marroquín, conocido como “El Viejo”, a 22 años y cuatro meses de prisión por su participación en el asesinato, en junio de 2025, del senador Miguel Uribe Turbay mientras intervenía en un acto público en Bogotá.
En una nota oficial, la Fiscalía detalló que a Pérez Marroquín se le atribuyen los delitos de “homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores en la comisión de delitos; y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones”.
De acuerdo con esa información, “El Viejo” habría asumido la planificación del atentado y se habría encargado de suministrar el arma utilizada para acabar con la vida del senador del partido Centro Democrático.
Tras hacerse pública la resolución judicial, el abogado de la familia de Uribe, Víctor Mosquera, difundió un comunicado en el que calificó el fallo como “un paso estructural relevante en el esclarecimiento judicial del crimen”. “El procesado asumió un rol determinante dentro de la organización criminal, actuando como articulador logístico, proveedor de armas y enlace directo con quienes ordenaron la ejecución del homicidio por precio”, ha manifestado.
Sin embargo, Mosquera ha insistido en que “la verdad judicial aún no está completa” y ha señalado la existencia de “una organización criminal con niveles de dirección, coordinación y financiación que trascienden a los ejecutores ya judicializados, y conlleva a un grupo armado ilegal”.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, también ha reaccionado a la sentencia en sus redes sociales, cuestionando “¿dónde está la rectificación?” de quienes responsabilizaron a su Gobierno de estar implicado en el asesinato de Miguel Uribe “ahora que hay una persona confesa”.
La pena impuesta a Pérez Marroquín se añade a las ya dictadas contra Carlos Mora González y Katherine Martínez, condenados a comienzos de este mes a 21 años de prisión por su participación en el homicidio del dirigente político.
El asesinato de Uribe Turbay, perpetrado el 11 de agosto de 2025 por un adolescente de 15 años, sacudió a la sociedad colombiana y reavivó recuerdos de etapas especialmente oscuras, en particular las décadas de los 80 y 90, marcadas por la violencia y los asesinatos de líderes políticos.
Por estos hechos han sido detenidas hasta nueve personas. Las pesquisas apuntan a una estructura de sicarios como la encargada de coordinar el crimen, cuyos móviles aún no han sido plenamente esclarecidos.