Incendio en un depósito de combustible tras la caída de restos de dron en Penza, Rusia

Un dron interceptado provoca un incendio en un depósito de combustible en Penza, sin víctimas, en plena campaña ucraniana contra infraestructuras rusas.

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Bandera de Rusia en una imagen de archivo. Annette Riedl/dpa

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Las autoridades rusas han informado este viernes de un incendio en un depósito de combustible situado en la ciudad de Penza, provocado por el impacto de restos de un dron que habría sido interceptado durante un ataque atribuido al Ejército de Ucrania en el contexto de la guerra iniciada en febrero de 2022.

El gobernador de la región de Penza, Oleg Melnichenko, ha explicado que los sistemas de defensa antiaérea neutralizaron cuatro drones en torno a las 4.00 horas (hora local), precisando que el impacto de los fragmentos “causó un incendio en un depósito de combustible” en la capital regional.

“Según las informaciones preliminares, no hay víctimas mortales o heridos”, ha señalado, subrayando que los equipos de bomberos ya se encuentran trabajando en la zona para sofocar el fuego y reclamando a los vecinos que “no difunda fotografías o vídeos” de las labores de emergencia. “No se conviertan en cómplices del enemigo, confíen solo en la información verificada”, ha remachado.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha indicado que en las últimas horas fueron derribados un total de doce drones, de los cuales siete habrían sido interceptados en Bélgorod, dos en Vorónezh y uno en cada una de las regiones de Penza, Briansk y Astracán, sin ofrecer detalles sobre posibles daños materiales o víctimas.

Este incidente se produce dos días después de que los servicios de emergencia sofocaran un fuego en una refinería de la región de Krasnodar, originado igualmente por el impacto de restos de un dron ucraniano que habría sido abatido por las defensas aéreas, un episodio que también se habría saldado sin víctimas.

La instalación afectada entonces fue la refinería de Afipski, que ha sido blanco de varios ataques ucranianos en los últimos meses dentro de la campaña de Kiev contra la infraestructura energética rusa, en respuesta a la invasión lanzada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.