Irak ha acogido con satisfacción este miércoles el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos unas horas antes, subrayando que “contribuirá a reducir las tensiones, aumentar las posibilidades de desescalada y consolidar la seguridad y la estabilidad en la región”.
“El Ministerio de Exteriores de la República de Irak celebra el anuncio del alto el fuego entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán”, ha señalado la diplomacia iraquí en un comunicado en el que ha resaltado “este avance que contribuirá a reducir las tensiones, aumentar las posibilidades de desescalada y consolidar la seguridad y la estabilidad en la región”.
Al mismo tiempo, el Gobierno iraquí ha remarcado “la importancia de un compromiso total con el alto el fuego y de abstenerse de cualquier práctica o escalada que pueda reavivar la tensión en la región”.
En coherencia con esta postura, y expresando su respaldo “a todos los esfuerzos regionales e internacionales que contribuyan a contener las crisis y promover el diálogo y la diplomacia”, el Ministerio ha llamado a aprovechar “este paso positivo mediante el establecimiento de vías de diálogo serias y sostenibles que aborden las causas profundas de las disputas”.
Asimismo, “El Ministerio reafirma el compromiso de la República de Irak de continuar con su enfoque diplomático equilibrado y su papel en el apoyo a los esfuerzos encaminados a lograr la paz y la seguridad regionales e internacionales”, según el comunicado, en el que Bagdad manifiesta su aspiración a que “se establezca una nueva fase basada en el fin de la guerra, el respeto a la soberanía de los Estados, la buena vecindad y la no injerencia en los asuntos internos”.
Este mensaje de la diplomacia iraquí se produce tras una jornada especialmente convulsa en el país, donde al menos cinco personas perdieron la vida este martes por el impacto de un proyectil en la provincia de Basora, en el sur de Irak, incidente que desencadenó la irrupción de decenas de manifestantes en el consulado de Kuwait en la ciudad del mismo nombre.
A estos hechos se suma la liberación de la periodista Shelly Kittleson, secuestrada hace una semana en Bagdad por la milicia iraquí proiraní Kataib Hezbolá, así como el anuncio de la suspensión de sus operaciones en territorio iraquí y en Oriente Próximo durante dos semanas, en paralelo al alto el fuego por el mismo periodo acordado entre Estados Unidos e Irán.