El primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, comunicó este miércoles por teléfono al presidente de Francia, Emmanuel Macron, la detención de los responsables del ataque con drones cerca de Erbil, en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, en el que murió un militar francés integrado en la coalición internacional contra Estado Islámico. Al Sudani no detalló cuántas personas han sido arrestadas ni sus identidades.
Según un comunicado de la oficina del jefe de Gobierno, Al Sudani "ha resaltado los esfuerzos de las fuerzas de seguridad iraquíes y su éxito en la detención de los responsables del ataque con drones contra un lugar cercano a Erbil donde se encontraban miembros de la coalición global para derrotar a Estado Islámico, en el que falleció un oficial francés", casi cuatro semanas después del fallecimiento del militar galo, sobre el que el propio dirigente iraquí ya había garantizado a Macron una investigación exhaustiva y la adopción de medidas para impedir que se repitan hechos similares.
Durante la conversación telefónica, y siempre según la versión difundida desde Bagdad, ambos mandatarios trataron también "la situación en Oriente Próximo y los esfuerzos en curso para detener" la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y posteriormente extendida a otros países de la región, entre ellos Irak, donde operan numerosas milicias proiraníes integradas en el entramado de seguridad del Estado. En este contexto, Al Sudani subrayó ante Macron "la importancia de mantener el alto el fuego de manera que contribuya a fortalecer la estabilidad regional y mundial".
En el plano regional, el conflicto se ha proyectado igualmente sobre los Estados del golfo Pérsico y, con especial intensidad, sobre Líbano, donde existen versiones enfrentadas sobre su inclusión en el alto el fuego pactado entre Washington y Teherán y anunciado en la víspera. Mientras las autoridades paquistaníes, que ejercen de mediadoras, sostienen que Líbano está cubierto por la tregua, la Casa Blanca e Israel lo han rechazado. El Ejército israelí ha llevado a cabo lo que ha calificado como su "mayor ataque" contra presuntos objetivos del partido-milicia chií Hezbolá desde el inicio de su ofensiva sobre el país, una campaña que ha causado más de 250 muertos y más de 1.100 heridos.
Este último episodio bélico también fue abordado en la llamada entre Al Sudani y Macron. De acuerdo con la oficina del primer ministro iraquí, ambos analizaron estos acontecimientos y "sus repercusiones en la estabilidad regional, haciendo hincapié en la necesidad de detener estos ataques y proteger a la población civil inocente".