Las autoridades iraquíes han comunicado este jueves la suspensión completa de las operaciones en sus terminales petroleras, en el contexto del conflicto en Oriente Próximo desencadenado por la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán. Pese a este parón en la actividad energética, han precisado que los puertos de carácter comercial continúan funcionando con normalidad.
El director general de la Compañía General para Puertos de Irak (GCPI9), Farhan al Fartusi, explicó en declaraciones a Al Iraqiya que se ha procedido a detener las operaciones en estas instalaciones tras un “incidente” con un buque “cargado con productos del petróleo” que ha dejado al menos un fallecido.
Según detalló, el barco se encontraba en pleno proceso de carga cuando se produjo una explosión, sin que por el momento se haya podido determinar si se trató de un ataque con dron o con una lancha no tripulada, de acuerdo con la información difundida por la agencia iraquí de noticias INA. Al Fartusi indicó además que alrededor de 40 personas han resultado heridas.
Horas antes, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés), dependiente de la Armada británica, había comunicado un “incidente” al sur de la ciudad iraquí de Basora, donde “dos petroleros fueron alcanzados por un proyectil” de origen aún desconocido, lo que causó daños en ambas naves.
En los últimos días, varios puntos de Irak han sido blanco de ataques con misiles y drones lanzados por Irán y por milicias iraquíes afines a Teherán, como parte de la respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel, iniciada en pleno proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo acuerdo nuclear.