El Ejecutivo de Irak y las autoridades de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí han comunicado este miércoles la reanudación de los envíos de crudo a través del oleoducto que conecta con Turquía, después de tres años de parón y en un contexto marcado por las restricciones impuestas por Irán en el estrecho de Ormuz como respuesta a la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El ministro de Petróleo iraquí ha señalado en un comunicado difundido en sus redes sociales que se han reactivado las operaciones en el oleoducto de Ceyhan, “tras un periodo de cierre que supuso un desafío significativo al sector petrolero”, tras el acuerdo alcanzado entre Bagdad y las autoridades kurdas.
En este sentido, ha subrayado que “esto contribuye a la reactivación de una de las ramas de exportación estratégica y aumenta la flexibilidad del sistema de exportación de petróleo de Irak”, con un arranque previsto de una capacidad inicial de 250.000 petróleo al día. “Este paso refleja la integración de los esfuerzos entre las autoridades relevantes para lograr los objetivos nacionales compartidos”, ha remachado.
De forma paralela, el Ministerio de Recursos Naturales del Kurdistán iraquí ha ratificado en sus redes sociales que “la exportación de 250.000 barriles de petróleo desde Kirkuk ha empezado a través del oleoducto en la región”, con el fin de enviarlas “al puerto turco de Ceyhan”.
Las exportaciones de Irak mediante la región semiautónoma quedaron interrumpidas en marzo de 2023 tras un dictamen de un tribunal de arbitraje que detuvo estos flujos hacia Turquía. Bagdad depende en gran medida del estrecho de Ormuz para la salida de su crudo al exterior, por lo que el sector petrolero ha encajado un fuerte impacto en las últimas semanas.